Entrevista a Lola P. Rincón: "Me gusta que cada lector cree en su mente la imagen de sus propios personajes"

Ediciones Atlantis presenta este sábado en Trebujena 'Mil pedazos de Victoria', una novela de ficción erótica escrita por la autora gaditana Lola P. Rincón en la que el lector encontrará alegría, tristeza, sexo, amor, algo de intriga y una sutil dosis de humor. 

¿Cómo surgió el título?
Nació durante el desarrollo de la historia y refleja el interior del personaje principal.

¿Que has querido transmitir?
Estaba harta de la típica historia de la chica muy joven e inexperta. Necesitaba un personaje femenino inteligente, independiente y con valores. Alguien capaz de hacer lo que se propusiera en cualquier momento.

¿Cómo ha sido el proceso creativo de la novela?
Toda una aventura. Jamás hubiera pensado que yo podía crear algo así, pero desde el principio, me sumergí totalmente en ella; las situaciones, personajes y diálogos iban surgiendo a la misma velocidad con la que iba escribiendo. He disfrutado al máximo de cada palabra, incluso a veces estaba deseando tener tiempo para poder escribir.

¿Que se van a encontrar los lectores en "Mil pedazos de Victoria"?
Una historia amena y fácil de leer, en la que se mezclan, alegría, tristeza, sexo, amor, incluso algo de intriga y una sutil dosis de humor.
Los personajes son reales como la vida misma, y descritos generalmente desde su interior, pero con una descripción física a medias o incluso casi inexistente. Me gusta que cada lector cree en su mente la imagen de sus propios personajes. 

En tu caso el escritor ¿nace o se hace?
No puedo negar que lo principal es saber amar la lectura, bien porque naciste con ello o por el entorno en el que te criaste. Yo en particular, nunca pensé que pudiera ser capaz de escribir una novela, a mí lo que me llevo a hacerlo fue mi propia necesidad literaria, puede que no buscara lo suficiente, pero llegó un momento en el que no encontraba lo que me apetecía de leer, así que me embarque en el proyecto de crear mi propia historia, cosa por la que doy gracias todos los días. Así que puede decirse que en mi caso, se hace.

Si pudieras ser el protagonista de un libro ¿En cuál te encontraríamos?
Lo tengo clarísimo, sería Sinuhe el egipcio, me fascina.
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Interesante entrevista a Ramón Otero, autor de 'Relatos para soñar': "Creo que vomito sobre el teclado lo que llevo dentro, sin filtro alguno"


Ediciones Atlantis presenta este sábado en Alcañiz ‘Relatos para soñar’, un libro escrito por el autor vigués residente en esta localidad, Ramón Otero.

"Somos mucho más que un cuerpo, y esa parte nuestra que va más allá, es la que se conmueve con la música, la que nos sugiere cosas que nunca hemos experimentado". 

¿Quién es Ramón Otero? 
Es una pregunta difícil, cuándo estás acostumbrado a ser una misma persona, pero con muchas variables según el momento. Te puedo decir qué soy simplemente, el proyecto de hombre que quería ser cuándo era pequeño. 
Nací el cinco de julio de mil novecientos ochenta y dos, en Vigo, en pleno Mundial de fútbol. Desde entonces hasta hoy, todo ha pasado en un momento. He vivido en media España por mi trabajo, he conocido gente increíble en todas partes, y he tenido la suerte de cumplir muchos de mis sueños, cómo recorrer el Mediterráneo con un buen amigo en Interrail, o cruzar el Sáhara en todoterreno, con una ONG que me regaló una experiencia increíble, con gente, lugares y vivencias que siempre se quedarán para el recuerdo.

¿Podrías definirte como escritor?
Me resulta tan grande la palabra escritor… Llevo escribiendo toda la vida, la verdad, pero creo que pocas veces he dicho de algo mío, “esto es bueno”. Sin embargo, aquellas personas de mi entorno que leían lo que yo escribía, me animaron a salir a la luz, de ahí que haya dado el paso. Pero creo que debo hacer más para ganarme el término de escritor.
Si tuviera que definirme, te diría que escribo cómo siento. No pienso. Las cosas salen sin más. Creo que vomito sobre el teclado lo que llevo dentro, sin filtro alguno, y no sé sinceramente, si es malo o es bueno. 

¿Qué te impulsa a escribir?
Escribo porque me ayuda a vivir. Es una terapia, sinceramente. Es darle voz a sentimientos que creo que son comunes en todos, pero que a veces, por motivos que yo no comprendo, las personas dejan olvidados, o simplemente prefieren vivir sin ellos. Escribo porque siendo cáncer cómo soy, llevo inherente a mí, una marea de sentimientos, y si no los expreso, reviento. 

Cada capítulo lleva por título una canción. ¿Qué significado tiene para ti? ¿Te han servido estas canciones de inspiración para escribir los relatos?
Cada canción es la llave que dejo, para que la lectora, o el lector, abra las puertas a los momentos que he creado. Escuchando esos temas, una idea, o una imagen es la que acudió a mí, y desde esa imagen, es cómo se concibieron los relatos. Somos mucho más que un cuerpo, y esa parte nuestra que va más allá, es la que se conmueve con la música, la que nos sugiere cosas que nunca hemos experimentado. 

¿Qué nexo de unión podemos encontrar en estos relatos?
Todos tienen en común que son salvajes, para lo bueno y para lo malo. Son cómo cachorros que nunca han sido educados. Unos contienen algo bueno, otros algo malo. El amor también está presente en todos. Ya sea un amor fraternal, o uno enfermizo, un amor eterno o uno que nunca hemos olvidado. En todos los relatos, he tratado de dejar escondido un concepto, una moraleja, algo que podamos sacar en claro. 

¿Qué sentimientos esperas provocar en el lector? ¿Cuál es para ti el sentimiento o emoción más complicada de transmitir?
Me gustaría que la lectora o el lector, que cruce las páginas de “Relatos para Soñar”, llegue a cruzar esa puerta que le muestro, y que se pueda sumergir en ese lado de las cosas que yo he encontrado. Creo que no hay nada más bonito en la lectura, que el sumergirte en una historia de tal manera, que quieras volver a ese momento una y otra vez. Si consigo que quién lea estos relatos, se sumerja en ellos, creo que habré triunfado. 
El sentimiento más complicado de transmitir…quizás me resulta complicado transmitir estados de ánimo que nunca haya experimentado. Creo que los personajes de estos relatos, son todos personajes movidos por la pasión. No soy capaz de concebir un mundo sin pasión, sin fuerza en lo que hagamos. Creo que las emociones grises, ambiguas, no soy capaz de transmitirlas porque nunca las he manejado.

¿Por qué la primera obra de Ramón Otero es una colección de relatos?
Porque es el género literario quizás menos valorado. Hoy en día, percibo que se tiende a despreciar el relato corto. A la hora de publicar, las editoriales convencionales, pueden apreciar tu trabajo, pero te responderán “lo siento, no trabajamos con relatos porque no tienen salida”. Me parece un error extraordinario. 
Tengo en mi memoria relatos cortos de Isabel Allende, en Cuentos de Eva Luna, que nunca he olvidado. Otros de Isaac Asimov, increíbles. Hay canciones que en dos minutos nos pueden hacer llorar de la emoción, o llevarnos a lugares lejanos. Creo más en las emociones que en otra cosa, y para provocar una emoción no necesitas más o menos tiempo, sino hacerlo del modo adecuado. 
A veces conocemos personas que sólo veremos un día en nuestra vida, pero que nos aportan más, que otros que tendremos a nuestro lado durante años. Creo que sucede lo mismo con los relatos. 

¿Relatos para Soñar es un libro para estar en la estantería o en la mesilla?
En la mesilla, definitivamente. En la maleta de viaje, o en la playa en verano. Es un libro concebido para que el lector lea en pequeñas porciones, para que asimile lo que está escondido en cada relato, y para que vuelva las veces que quiera a experimentar lo que se vive en cada momento creado.

¿Qué género sueles escoger a la hora de elegir lectura?
Te diré mejor cuál no escojo jamás. La autoayuda. Los libros de autoayuda me dan pánico. Veo personas que buscan en ciertos “gurús” soluciones a sus problemas, cuando en realidad las soluciones las tienen en su interior, al alcance de la mano. 
Leo de todo, mis últimas lecturas están siendo cosas de George Orwell, David Icke, y cómo no, Carlos Castaneda.

¿Hay algún título que te haya marcado especialmente? ¿Por qué?
Varios. De pequeño Momo, un libro precioso que espero que en los colegios sigan recomendando. A mi padre le robaba libros de Sven Hassel, Batallón de Castigo, me trasladó a la miseria de la guerra que sufrían los personajes de sus novelas y de cómo él, preso político de Dinamarca, no tuvo más remedio que luchar y al final, sobrevivir para contarlo. El Club de la Lucha, un amigo me lo regaló hace quince años y desde entonces, lo leo una vez al año. Me cambió la forma de ver las cosas, lo superfluo, lo hipócrita de la sociedad en tantos ámbitos.

¿Algún nuevo proyecto literario? 
Uno que comienzo a escribir ahora, una idea a la que llevaba dando forma desde hace un par de años. Una novela, por el momento ya no habrá más relatos, a no ser que la gente pida, que vuelva a crear más de esas puertas a momentos imaginarios, que con “Relatos para Soñar” y con la ayuda de Ediciones Atlantis, he creado.
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El empresario José Manuel Muriel regresa a la literatura con su nueva obra 'Los lobos y otros relatos'

Ediciones Atlantis presenta este viernes en Madrid ‘Los Lobos y otros relatos’, una colección de relatos de suspense, misterio y terror escritos por el autor jienense José Manuel Muriel. Esto es lo que nos cuenta en la entrevista que le hemos realizado desde Ediciones Atlantis.

¿Cómo surgió la idea para escribir este libro? 
Este libro es una continuación de una colección que empezó hace más de 40 años, con Relatos en la noche, continúo con Pesadillas y sigue ahora con este Los Lobos.
Es un tipo de literatura que me gusta mucho, tanto escribir como leerla.

¿Qué se va a encontrar el lector en Los Lobos y otros relatos?
El lector se va a encontrar con una serie de relatos, que a veces le sobrecogerán, otras lo asustaran, otras lo inquietaran, pero en todos los casos estoy seguro que les entretendrán.

¿Qué destacarías de este libro sobre los escritos anteriormente?
Destacaría lo novedoso de los relatos y me gustaría llamar la atención sobre Almas en el Purgatorio, en sus dos partes, porque se mezclan lo fantástico con lo real, de una forma muy natural.

¿Por qué has elegido el relato de Los Lobos para dar título al libro?
Los lobos es casi una novela corta y representa quizás mejor que ningún otro relato el sentido y lo que he pretendido al escribir estas historias. De ahí que sea muy lógico que de título al libro.

¿Hay algún autor u obra que te haya influenciado?
Muchos, antes que escritor soy un lector permanente, pero quizás destacaría, por elegir a uno solo a POE.

¿Qué situaciones o hechos te motivan a escribir?
Cualquier situación del día a día, por muy simple que pueda parecer, me inspira una historia. Casi todas ellas parten de una vivencia real, como El perrito, El viejo del paraguas, etc.


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J. P. Sánchez sobre los personajes de 'Historias de la Confederación': "Cada frase, cada gesto o mueca tienen un por qué y será cosa del lector averiguarla"

Ediciones Atlantis presenta este viernes en Marbella 'Historias de la Confederación. El augurio de la caída', una novela de ciencia ficción escrita por el joven escritor de esta localidad malagueña, J. P. Sánchez.

¿Qué te impulsa a escribir?
Desde muy joven siempre fui un fan ferviente del cine. Me maravillaba con películas como "El señor de los anillos" o "Star wars". Me quedaba embobado viendo los vastos universos que la gente era capaz de crear, y fantaseaba con yo poder hacer lo mismo. Durante mucho tiempo estuve estudiando en el campo audiovisual, deseando convertirme en director de cine o en guionista. Con el tiempo varié mi dirección hacía la literatura, gracias a autores como Scalzi, Bradbury o Asimov, que me mostraban los mundos que se podían crear entre las hojas de un libro. ​​¿Qué me impulsa a escribir?
Dos cosas: fascinar a la gente con mis historias, hacerles disfrutar con ellas; y la felicidad que me aporta. Cuando escribo me siento realizado y saber que ello puede acabar encantado a la gente es algo que me hace sentir realizado.
La literatura, la pintura, el cine... El arte en general, es un elemento que ayuda a mover el mundo, ha hacerlo más divertido y nos ayuda a desconectar durante un rato. Y eso es algo que nunca debemos olvidar.

¿Qué se va a encontrar el lector en Historias de la Confederación. El augurio de la caída?
Historias de la Confederación sigue las pautas que yo creo indispensables para cualquier obra, ya sea literaria o de cine, que te haga reír y llorar, pensar y disfrutar. Habrá un poco de todo, como en las grandes historias; como en la vida real. El futuro es brillante pero los engranajes que lo componen no tanto. Edwart Roth es un joven como somos, o hemos sido, cualquiera de nosotros; con sus ideales, sus sueños y con un amor bastante entregado a su familia. Pero se verá forzado a hacer cosas que jamás creyó tener que hacer. Reuniones con peligrosos jefes criminales, ser perseguidos por sicarios que nadie puede reconocer o encontrarse frente a frente con la persona más buscada de todo el sistema. Pero no todo será malo, la gente que conocerá, las aventuras que vivirá... todo le marcará. Y entre todas esas personas que la sociedad tacha de criminales, traidores e inútiles, puede que llegue a hallar a su nueva familia, incluso el amor.

¿Qué tiene de especial el mundo que has creado para tu novela?
Es algo nuevo pero a la vez resulta familiar. Nos encontraremos con todos los elementos que tanto caracterizan a la novela de ciencia ficción: viajes espaciales, alienígenas y nuevos mundos, y los que caracterizan a nuestra sociedad actual. Habrá injusticias raciales, corporaciones comerciales dispuestas a todo con tal de alcanzar su objetivos y el beneficio, políticos corruptos que desean ocultar todo lo que han hecho hasta llegar a su posición... todos podremos ver el reflejo de esta sociedad futura en las cosas que vivimos a día de hoy. Pero creo que el elemento más innovador, o al menos el más llamativo, es que asumo en mi obra como es la vida. No es justa, nadie es intrínsecamente malo ni bondadoso, todos tienen un por qué para hacer lo que hacen; y estar ante el cañón de un arma puede ser lo último que hagas. Mis personajes entran en escena, algunos durante más tiempo que otros, y se van. Unos mueren, otros se apartan... pero siempre se cobra un precio. Intento que sea lo más real posible y que él que lo lea tema por la vida de su personaje favorito; lo siguiente que haga puede ser lo que se cobre su vida, y temerás por él.

¿Cómo ha sido la creación de personajes?
Ha sido lo segundo mas difícil que he tenido que hacer en el libro, lo primero fue la creación del vasto universo que rodea a la obra y que está lleno de matices. Quería que fuesen lo más reales posibles y ello requirió de muchas horas; de crearles un pasado, de saber que les mueve, cuáles son sus deseos, sus miedos... Cosas que no se ven directamente escritas en las paginas pero si reflejadas en los personajes. Cada frase, cada gesto o mueca tienen un por qué y será cosa del lector averiguarla, desentrañar los hilos que componen a ese personaje para ver realmente en su interior. 

¿Te has inspirado en alguna obra o hay algún autor que te haya influenciado?
He leído mucho durante toda mi vida, en especial en los últimos ocho años, pero hay dos autores que realmente me han influenciado. Por un lado está John Scalzi. Su humor, la forma que tiene de narrar y la composición de sus tramas han sido mi principal influencia a la hora de crear mi estilo. Y Andrzej Sapkowski, con su saga del brujo Gerald, me ha demostrado que en los buenos no está el interés. Los personajes que realmente llaman la atención son los que se alejan de los caballeros de capa y espada, los buenos que luchan porque es lo que deben hacer. Las personas de verdad son los que tiene miedo, los que no quieren hacerlo pero saben que es necesario. Aquellos que nadie le podría una estatua por su pasado pero su fuero interior le dice que lo haga, aunque nadie se lo reconozca. Eso son los personajes que me gustan, los que están marcados por una larga escala de grises; los que son capaces de ayudar a una ancianita a cruzar la calle pero luego se dedican a hacer cosas nada loables. Seres humanos, nada de héroes de las portadas de comic.

Un libro de tu infancia sería…
Indiscutiblemente: "La guerra de los mundos" de H.G Wells. Me la leí a los quince años y fue la primera novela que fui capaz de terminar. De joven la literatura despertaba en mí una fuerte repulsión, quizás por la obligación de leer que me imponían en mi colegio, pero esa fue diferente para mí; marco un antes y un después. Me mostró que los libros podían ser mucho más de lo que creía y despertó en mi el amor que hoy tengo por el género de la ciencia ficción, aparte de un interés bastante grande por lo que pueden llegar a ocultar las estrellas. Si hoy debo dar gracias a algún escritor por ser lo que soy y haber completado mi obra es a H.G Wells, el despertó en mi algo que nadie había hecho hasta entonces.​
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Rafael Andarias: Reina Victoria Hotel, "podría considerarse como una modesta aportación contra la indeferencia y olvido de nuestro pasado"

Ediciones Atlantis presenta este jueves en Jávea Reina Victoria Hotel’, una novela de ficción histórica escrita por el médico y escritor alicantino Rafael Andarias Estevan que combina suspense, acción y amor con la Guerra Civil española como telón de fondo. Descubre más sobre esta novela en esta interesante entrevista a su autor.

¿Quién es Rafael Andarias? ¿Podría definirse como autor? 
Nací en Alicante, pero desde hace más de treinta años resido en Jávea. Estoy felizmente casado y tengo dos hijos. Soy médico en ejercicio y desde siempre he compaginado mi profesión con la escritura en los más diversos ámbitos: columnista del diario Información de Alicante, crítico de arte de la revista de la Consejería de Cultura de la Generalidad Valenciana Papers y colaborador en medios escritos locales. 

En su día me formé en el mundo del guión, teniendo escritos un par de largos (que están guardados en un cajón), un cortometraje y un documental, proyectados ambos en un festival de cine y en un acto cultural, respectivamente. También, escribí una sinopsis de serie documental televisiva que fue finalista en unos Premios Tirant convocados por el diario Levante de Valencia. 

En 1996, promoví una iniciativa innovadora en el mundo del teatro que es el Ajedrez Viviente de Jávea, galardonada con el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional, aunque en realidad es un evento teatral singular y diferenciado. Soy su director desde la primera edición, habiendo escrito la mayoría de los libretos entre los que yo destacaría El último neandertal de Cova Foradada y E pur si muove (una historia de la ciencia) y las adaptaciones teatrales de Romeo y Julieta y Harry Potter y la Piedra Filosofal que conté con la autorización expresa de su autora y de la productora Warner Bros. (relatar los pormenores de esta autorización requeriría una entrevista para eso solo). 

Y hace unos años decidí dar el salto a la novela y surgió Reina Victoria Hotel

¿Qué cosas captan su atención o consiguen inspirarte para crear historias? 
Me gusta estar al tanto de la actualidad cotidiana, principalmente, a través de los medios escritos, donde las noticias están reposadas y ordenadas fuera de la inmediatez y el maremágnum digital. Y es en estos medios escritos donde uno, si sabe buscar, encuentra historias que pueden inspirarte. De todos modos, no hay que olvidar que la cultura y las convicciones personales, así como la reflexión que uno realiza sobre los más diversos asuntos de la vida, influyen decisivamente en la creación final de una obra. 

¿Por qué Reina Victoria Hotel? ¿Qué relevancia tiene este lugar en su historia? 
Es una respuesta que me gustaría que el lector descubriese por sí mismo y no realizar destripe, pero hay tantos elementos sorprendentes en la novela que este no tiene importancia… Así, que adelante… Hace referencia al desaparecido hotel alicantino que estuvo ubicado en el conocido paseo de la Explanada, donde transcurre parte de la trama, y su tachado se debe a que con la llegada de la República se eliminó la primera palabra. Existen imágenes con el tachado (en realidad, es doble tachado) que podrían ser esas etiquetas con cordel que se colocan en los equipajes. Imagino que, al principio, las guardarían y empezaron a usar las nuevas sin “Reina”, pero luego con la llegada de la guerra y con la carestía de papel y de otros suministros de impresión, supongo que decidieron rescatarlas y proceder a su tachado que es un proceso más sencillo… Es una simple conjetura y no deja de ser una licencia creativa que, sin duda, debe de llamar la atención del lector. 

En cuanto a la relevancia del Hotel Victoria en la novela, se sabe que fue un nido de espías durante toda la Guerra Civil con relevantes sucesos que ahora sería prolijo contar; y en las últimas semanas de la guerra, posiblemente, acudieron, tanto en calidad de huéspedes como asiduos del restorán-cafetería, republicanos de toda condición a la espera de exiliarse embarcando en los buques que se suponía que iban a enviar las democracias europeas… Como es sabido, eso, desgraciadamente, no fue así. Debo señalar que la atmósfera de ese restorán-cafetería tiene ecos de una obra maestra de la ficción del pasado siglo que todos tenemos en la mente, y en su interior los personajes de la novela se ven inmersos en el ambiente de intriga e incertidumbre que reina en el último reducto republicano. 

¿Cree que su libro es importante y consigue cubrir un vacío existente en los libros de historia sobre cómo se desarrolló la Guerra Civil en Alicante? ¿Cómo ha sido el proceso de documentación? 
Voy a responderle a estas dos preguntas a la vez, porque sus respuestas están relacionadas. Le diré que el libro es, sobre todo, una ficción: una combinación de suspense, acción e historia de amor con un telón de fondo histórico. Cuando tenía la semilla de la historia en mi mente empecé a documentarme y, poco a poco, me di cuenta de que nuestra Guerra Civil, incluyendo la República y los años previos, es un periodo desconocido para la mayoría. En este sentido, quiero decir que la trama cardinal de la novela, que se me ocurrió leyendo un reportaje en prensa y que luego amplié con bibliografía de peso y con la colaboración de especialistas e historiadores, es totalmente verosímil y que podría haber sucedido en realidad, pero fruto de este desconocimiento general de nuestra historia, a más de un lector le puede dar la impresión de lo contrario. 

Con respecto a la novela, como se desarrolla en tres días de la última semana de la Guerra Civil, me percaté enseguida de que, para que se comprendiese, debía explicar lo que había sucedido en las semanas anteriores; pero como es un periodo intrincado, difícil de entender e ignoto, como he dicho, para la mayoría, me vi en la imperiosa necesidad de realizar una “labor pedagógica” durante el curso de la narración, sin perder el pulso de la trama. Creo que hay hechos que se cuentan en la novela de ese período que sorprenderán a más de un lector, pese a ser conocidos. 

En relación a lo que menciona de que la novela pueda cubrir un vacío existente en los libros de historia sobre cómo se desarrolló la Guerra Civil en Alicante, he de decir que los hechos históricos que sirven de telón de fondo son también consabidos, pero desconocidos para la mayoría… No sé… Da la impresión de que a nadie le importa saber nuestro pasado… Y creo que los alicantinos, hablo en general, tenemos parte de culpa, porque no hemos sabido divulgar nuestra historia, sobre todo lo acontecido en esas últimas semanas de nuestra guerra, pues no es periodo meramente localista, sino que adquiere una trascendencia nacional, incluso internacional. 

En cierto modo, la novela podría considerarse como una modesta aportación contra la indeferencia y olvido de nuestro pasado. Le voy a dar unos ejemplos: ¿Cuánta gente sabe que el bombardeo del mercado por la aviación italiana causó más de trescientos muertos y centenares de heridos, muchos más que el de Guernica? (Lo que sucede es que ningún artista famoso se interesó por el tema). ¿Y que el último Gobierno presidido por Negrín estuvo en el pueblo de Petrel? ¿Y la odisea del Stanbrook? (Últimamente con lo del Aquarius se ha sacado del olvido). ¿Y que Miguel Hernández, que aparece en la novela, estuvo el 28 de marzo de 1939 en Alicante? (Según parece no trató de embarcar en este buque por no abandonar a su familia y no disponer de pasaporte; aunque al final sabemos que muchos embarcaron sin pasaporte) ¿Y que Alicante no fue tomada por Franco, sino que fue ocupada por tropas italianas que marcharon por las avenidas y calles principales de la ciudad hasta que días después llegaron las franquistas por mar?... Y hay muchos más ejemplos. 

¿Qué clásico de la literatura considera un imprescindible? 
En primer lugar, quiero hacer la salvedad de que no me considero una autoridad para ir dando consejos como si fuera un crítico avezado o un escritor consagrado, pero como usted me lo pregunta, mencionaré dos obras, según mis gustos y a mi modesto entender: La montaña mágica de Thomas Mann; y más reciente, pero para mí ya un clásico, El hombre que amaba a los perros de Leonardo Padura, y que además guarda cierta relación histórica con el tema de mi novela. Aconsejo su lectura fervientemente a quien no la haya hecho. 

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Sylvia Blixen: "Pájaros en la cabeza soy yo. Son dudas, obsesiones, deseos impronunciables, incógnitas, temores, que picotean continuamente mi pensamiento"

Ediciones Atlantis publica ‘Pájaros en la cabeza’ de Sylvia Blixen, una novela urbana que destaca por la gran originalidad y calidad literaria de esta escritora, que es también diseñadora y que ha realizado el dibujo de portada y las páginas interiores que acompañan el libro. Los trazos de las alas de sus pájaros, precisos e inconcretos a la vez, solitarios y unidos, envuelven gráficamente las palabras de una historia que llega a la mente y al corazón. A la mente, por la cultura que trasluce, sus reflexiones, la superposición de personajes que unen sus vivencias a través de biografía y experiencias, sus diálogos concretos, que siempre sugieren más de lo que delimitan, así como sus espléndidas citas y referencias. Y al corazón, porque es difícil encontrar una narración donde la emoción se entremezcle de tal modo con la historia a desarrollar, concluyendo en un final sorprendente, de una sensibilidad y, al mismo tiempo, un impacto brutal.



¿Qué es Pájaros en la cabeza? 
Pájaros en la cabeza soy yo, una parte fundamental de mí. Son dudas, obsesiones, deseos impronunciables, incógnitas, temores, que picotean continuamente mi pensamiento. Son el resultado de la falta de respuestas a preguntas que todos nos hacemos y que, a menudo, me inmoviliza. Son, por tanto, unos pájaros muy íntimos, pero, a la vez, comunes, en esencia, a todos nosotros. Por eso digo que Pájaros en la cabeza soy yo, y lo afirmo con toda la gratitud de que soy capaz porque Ediciones Atlantis, y J. D. Álvarez como responsable último de la editorial, me han dado tal libertad en cuanto a la idea estética, han captado tan bien el concepto de la novela en todas sus dimensiones y han respetado de manera impecable esa visión de conjunto que yo tenía, de contenido y forma, que han logrado que el libro exprese todo esto.  

¿Crees que en la novela actual no basta con contar una historia? 
La penosa realidad, y no hay más que acudir a cualquier lugar en el que se vendan libros, es que sí basta, basta para mucha gente. Hay maestros de la técnica, verdaderos profesionales del oficio, pero que hacen una literatura demasiado amable, exclusivamente lúdica. Me parece respetable, aunque, personalmente, no me aporta nada, me cansa. Prefiero leer cosas más valientes, que me hagan pensar, prefiero escritores más divergentes, que me incomoden, no que me entretengan.

El libro está lleno de citas. De autores clásicos y de otros menos conocidos. ¿Cuál es, para ti, la función de las citas? 
Hay un archivo en mi ordenador que contiene mi colección de citas y es, quizá, de las pertenencias que más valoro, más incluso que la mayoría de los libros que poseo. Es fruto de algo que practico desde niña y que denomino «espeleología literaria». No son solo citas de escritores, algunas proceden de canciones, de películas, etc. Da igual la forma en que una idea llega a nosotros, cuando nos toca dentro, nos conmueve, nos afecta, nos duele, nos empuja a pensar, se convierte en parte de quienes somos, de los pájaros que todos tenemos en la cabeza. No todos mis pájaros son autóctonos, pero son pájaros, esa es su función en la novela, hacernos pensar y, de algún modo, hacernos comprender que, a lo largo de la historia, las preguntas que todos nos formulamos han sido las mismas, aunque hayan sido expresadas con distintas palabras  y originadas por diferentes circunstancias.

¿Puedes señalar algunos narradores que te hayan influido o, al menos, que pienses que son importantes, diferentes a la media, en su concepción y expresión literaria?
Eso sí que es difícil. Siempre me conmueve Marguerite Duras. A veces me asombra Coetzee, el primer Kundera o la primera Almudena Grandes. Me enternece Benedetti. Me dan envidia Nada de Laforet, Dublineses de Joyce o Primera memoria de Ana María Matute, las primeras novelas de Paolo Giordano, la imaginación de Martín Gaite o los cuentos de Unamuno. Algunas narraciones de Onetti, Leonard Michaels, Luis Landero, Cormac McCarthy o Juan Marsé. Me deslumbra la maestría con que manejan las técnicas Borges o Nabokov, y la desfachatez respecto a las normas de Cortázar o Baricco. Me hace sonreír Sam Savage, que siempre se sale con la suya. Me duelen Pessoa, Virginia Wolf, Sylvia Plath, Idea Vilariño o Alejandra Pizarnik. Me calma Isak Dinesen. Me incomodan con mucha sutileza Jeffrey Eugenides, Hiromi Kawakami, Sábato, Camus o Ishiguro. Hace poco me sorprendió Sam Shepard y nunca me canso de Philip Roth o de Herta Müller. Soy un ratón de biblioteca, como Firmin, el personaje de Savage, no acabaría nunca de enumerar.

¿Qué crees que puede aportar la literatura a la vida? ¿Y la vida a la literatura?
Para mí es indisociable, no podría explicarlo, tendrán que leer ustedes Pájaros en la cabeza si de verdad les interesa mi respuesta. La primera cita de la novela, de Alejandro Baricco, dice: «Esto es algo muy antiguo. Cuando no se tiene un nombre para decir las cosas, entonces se utilizan las historias. Así funciona. Desde hace siglos.» 

¿Cómo podríamos acercarnos, más allá de la lectura del libro, o con ella, al vuelo de estos pájaros?
Escuchando, con la emoción y pensamiento que encierra, algo que aparece en la novela: el Adagio de Albinoni. 

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Estrevista a Mandy Melody, autora de 'Imagínate conmigo': Tanto leer como escribir te dan la oportunidad de viajar a mundos y vivir vidas lejanas a la tuya


Ediciones Atlantis presenta este viernes en Madrid 'Imaginate conmigo', una novela romántica juvenil escrita, por la autora madrileña de 15 años, Mandy Mélody. En sus páginas nos narra, con frescura e inteligencia, la historia de dos amigos que tras separarse llegan a dudar y a no saber diferenciar sus verdaderos sentimientos. Un clásico que la autora resuelve generando una historia bien estructurada e hilvanada, escrita con oficio, coherente y sólida.

· ¿Hubo algún hecho o situación real que te inspiró para escribir la novela?
Todo autor siempre refleja algo de su propia vida en sus novelas. En este caso, mi familia y mis amigos han sido mi principal fuente de inspiración.

· ¿Qué hay de Mandy Melody en la protagonista de ‘Imagínate conmigo’?
Tanto Megan como yo tenemos pasiones similares: románticas empedernidas, devoradoras de libros sin remedio, amantes de los musicales, de las buenas canciones, de las fiestas de disfraces… Creo que si Megan y yo pudiéramos conocernos seríamos muy buenas amigas.

· Tienes 15 años y ya vas a ver publicada tu primera novela… ¿Cuándo comenzaste a escribir? ¿Qué te impulsa a hacerlo?
Comencé a escribir cuando tenía unos diez años más o menos. Siempre había sido una lectora voraz y además de tener un gran amor por la literatura tenía y tengo muchas historias que contar. Así que empecé escribiendo sólo para mí, y al poco tiempo comencé a publicar en la plataforma de Wattpad. Crecí entre mis lectores gracias a mi FanFic de la conocida saga de “Percy Jackson.” Sin esos libros… no hubiera aprendido a escribir jamás.
Ahora escribo a diario, todos los días al menos un par de páginas para no perder la costumbre. Es algo casi mecánico pero igual de reconfortante que al principio.

· ¿Quién crees que podrá disfrutar más de tu novela?
Gente soñadora con ganas de pasar un buen rato ya sea en el metro o en el sillón de su casa. Creo que es una historia que puede llegar a todos ya que trata temas cotidianos que cualquiera ha podido vivir: las relaciones a distancia, la amistad entre hombre y mujer, los desengaños amorosos, la traición de la confianza, el cariño de los verdaderos amigos…

· ¿Qué te gusta más leer o escribir? ¿Por qué género te decantas a la hora de elegir lectura?
¡Qué pregunta mas difícil! No sabría que decir. Tanto leer como escribir te dan la oportunidad de viajar a mundos y vivir vidas lejanas a la tuya.
Leer es tan sencillo como agarrar el libro y sumergirte sin más en la historia. Puede resultar más aburrido pero desde luego te causa menos dolores de cabeza.
Escribir requiere inspiración, ganas de sentarte delante de la hoja en blanco y una autocrítica controlada. Ambas son magníficas, ya es cuestión de gustos.
Sobre el género literario… Puedo leerme todo lo que me des; tanto libros de misterio, como de aventura, de fantasía, novela histórica… Leo rápido y suelo disfrutar mucho con los libros que selecciono.
Aunque, con el paso de los años y después de torres de libros acumulados por todo mi cuarto me he dado cuenta de que para que un libro tenga más oportunidades de triunfar conmigo tiene que tener una gran historia de amor entre líneas.
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· ¿Tienes algún autor de referencia?
Sin lugar a duda ese pedestal lo comparten Rick Riordan, el conocido escritor BestSeller de la saga de Percy Jackson, y Andrea Smith (Andrea Herrero), la escritora en Wattpad que publicó su novela “Mi Plan D” hace relativamente poco tiempo.
Rick Riordan me acompañó en tardes lluviosas y me enseñó a escribir y a querer a cada uno de mis personajes. Andrea, con su vitalidad y sus ganas de contarnos sus grandes historias, me demostró que nada es imposible.
Por supuesto ha habido muchos otros escritores como Laura Gallego, A.G. Howard, Rainbow Rowell, Katja Millay…

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Interesante entrevista a Manuel Murillo, autor de 'Relatos y otros enseres de estar por casa': "Un buen antídoto para volver a acercarse a la lectura pueden ser los cuentos cortos"


¿Quién es Manuel Murillo de las Heras? ¿Podrías definirte como autor?
​​​​​​​Bueno, pues soy un almeriense graduado en Psicología al que siempre le ha gustado crear. Principalmente, por el medio escrito. Ocasionalmente, con música o cortometrajes (esto último es casi anecdótico). Como autor, aún no me puedo definir, ya que ésta es la primera obra completa que publico. Hasta ahora siempre he publicado por otros medios, y siempre cosas pequeñas; ganando concursos de radio, participando en antologías, en periódicos, en revistas, etc. Hace ya tiempo que, como lector, han dejado de importarme las historias en sí y me siento más atraído por cómo están contadas. Si me encuentro con una historia trepidante y un argumento muy jugoso, pero está contada sin jugar con los recursos que ofrece el género o con el lenguaje, sin desafiarte aunque sea mínimamente con su forma o con sus voces, normalmente me aburro y la dejo, por mucha enjundia que pueda tener la historia. Ahora bien, no puedo afirmar que yo escriba así, pero como en los últimos años ésa es mi tendencia como lector, también estoy intentando ser así a la hora de escribir. Evidentemente, no lo consigo en todos los cuentos, ni siquiera en la mayoría, porque algunos de estos cuentos llevan escritos bastante tiempo, desde antes de empezar a pensar de este modo. Pero bueno, en muchos de ellos sí se aprecia esta tendencia. Hay relatos que, si resumimos la historia, es impensable que alguien se interese por ella: un paquete de pañuelos que se va gastando; una llave que se mella al caer al suelo y deja de funcionar correctamente; un teclado de ordenador al que sustituyen; una mosca que muere ahogada. Lo que traté fue precisamente contar esas historias de manera que pudiesen ser interesantes y hasta sorprender. También hay otros cuentos que invitan a leer los párrafos en un orden u otro, a ser leídos de forma infinita sin que pierdan su sentido o su lógica, que hablan sobre algo sin mencionarlo, que juegan con el punto de vista o el tiempo verbal, etc. Pero que realmente lo haya conseguido y resulten interesantes, no es a mí a quien corresponde decirlo. Lo único que puedo asegurar es que, al menos, lo he intentado.
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¿Qué cosas captan su atención o consiguen que se inspire para crear historias?
Ninguna, o casi ninguna. Ante esta pregunta, quedaría muy bien decir que la lluvia, o la música, o las historias que me contaba mi abuelo, o cosas así, pero la realidad es mucho menos poética. La realidad es que simplemente me digo “me apetece escribir algo” y enciendo el ordenador y abro un Word y me quedo mirando la página en blanco durante mucho rato hasta que al final se me ocurre alguna idea o alguna frase interesante por la que empezar. La mayoría de veces nunca se me ocurre nada y termino sin escribir, y entonces lo que hago, en el mejor de los casos, es releer otras cosas que tengo escritas y corregirlas. Otras veces me vienen ideas sin buscarlas, por así decirlo, pero nunca o casi nunca ha sido por ver o sentir algo inspirador. A lo mejor no me puedo dormir y empiezo a darle vueltas a ideas y se me termina ocurriendo algo, o cuando estoy en la ducha o en el autobús. El problema es que en el noventa por ciento de los casos lo termino olvidando, precisamente porque confío en que la idea es tan buena que la voy a recordar. 

¿Qué significan para ti tus historias?
Cada una significa algo en mayor o menor medida, malo sería lo contrario; al fin y al cabo son historias y algo tienen que contar. En algunas es menos evidente que en otras. Por ejemplo, el cuento “Carta en el salón” trata sobre algo que en ningún momento se menciona. Luego hay otros cuentos que no tienen más significado que el argumento que cuentan, como “besos con escorbuto”, “soledad compartida”, etc. Pero, para mí, mis historias en general no tienen un gran significado profundo ni nada por el estilo. Ya dije que la historia en sí es lo que menos me importa. Me importa, si acaso, el proceso de escribirlas, de llevar una idea a algo tangible. La mayoría de veces, cuando me siento a escribir, no busco expresar grandes cosas o transmitir sentimientos. Más bien, trato de poner por escrito algo que en ese momento me apetecería encontrarme ya escrito por otra persona para poder leerlo. En algunos momentos me apetecen unas cosas y en otros, pues otras. Por eso hay cuentos muy variados en este libro, porque en cada momento en el que me he sentado a escribir me han apetecido cosas distintas. Y creo que, a fin de cuentas, es sólo eso. Simplemente trato de escribir lo que me gustaría leer. 

¿Tienes alguna obra olvidada en un cajón a la espera de salir a la luz?
Muchas, aunque gran parte de ellas las escribí hace tiempo y ya no creo que las intente publicar, porque tenía otro estilo y a día de hoy no me agradan. Lo último que he escrito ha sido una novela que sí me gustaría publicar, pero lo veo difícil. El motivo es que, en ella, sí intenté, de principio a fin, llevar a cabo todo lo que he dicho anteriormente acerca de jugar con la estructura, con el lector, con las voces, etc, y me salió algo tan extraño que no creo que ninguna editorial me la quiera publicar, y con razón. No diré su título, que ya forma parte de su juego, porque ahora mismo la novela está pendiente de fallo en un concurso de literatura multigénero experimental y se supone que no puedo publicar nada acerca de ella hasta que finalice el concurso. Pero creo que, aunque nunca la publique, siempre la voy a defender y siempre voy a pensar en ella con mucho cariño y como una obra en la que realmente logré escribir justo lo que pretendía y como pretendía, y de la cual me siento orgulloso, cosa que casi nunca me ocurre con lo que escribo.

Si pudieras cambiar algo en este mundo a través de tus relatos, ¿qué sería?
Devolverle el hábito de la lectura a quien lo haya perdido o dárselo a quien nunca lo tuvo del todo. Quien haya perdido o no tenga el hábito de leer, no lo va a agarrar intentando leer una gran novela, por muy interesante que sea, porque la mayor parte de la gente que ha dejado de leer con asiduidad lo ha hecho por falta de tiempo. En este caso, un buen antídoto para volver a acercarse a la lectura pueden ser los cuentos cortos. Muchos de ellos, en este libro, no pasan de las dos páginas, no creo que sean pretenciosos ni sobrecargados y se pueden leer de principio a fin antes de ir a dormir, en un viaje de autobús, en una sala de espera o incluso en el baño (para quien guste de hacerlo). No espero que estos cuentos cambien nada en el mundo, porque no lo pretenden. Con que una sola persona los lea y se entretenga y sienta que se ha divertido haciéndolo, ya sea porque alguno le hizo reír o porque otro le sorprendió, yo ya estaría más que satisfecho.
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Luisa Grajalva: La vida en las palabras es "una mirada a nuestro momento sociológico, en suma, a nuestra forma de vivir y a nuestro sistema de valores"

Ediciones Atlantis publica ‘La vida en las palabras’, un libro de relatos de la autora Luisa Grajalva que hacen reflexionar al lector con un estilo original y una mirada que penetra de modo personalísimo en los sentimientos más humanos, más de todos. Esta es la entrevista a su autora.

¿Quién es Luisa Grajalva? 
Alguien que cree firmemente en el poder transformador de la comunicación a través del lenguaje y en su capacidad de acercamiento entre los seres humanos, en la vida que las palabras atesoran y ofrecen. Por eso escribo. 

¿En qué momento comienzas a escribir? 
No puedo recordarlo. Desde que era niña han ejercido sobre mí una atracción irresistible la lectura y la escritura, leía todo lo que caía en mis manos y supongo que trataba de crear mis propios mundos de fantasía. 

¿Qué cosas logran captar tu atención o consiguen inspirarte a la hora de crear historias? 
Pues tal vez sea intentar comprender los porqués de las reacciones humanas y, sobre todo, cuáles son las razones por las que unos orientan sus vidas a procurar que el mundo sea mejor y a otros no les importa perjudicar a sus semejantes. 

¿Qué se va a encontrar el lector en ‘La vida en las palabras’? 
Personas que reflexionan en voz alta sobre su vida o la vida, en general; historias, reales o imaginadas, de gente que vemos a diario por la calle o que conocemos por las noticias de los informativos. Una mirada a nuestro momento sociológico, en suma, a nuestra forma de vivir y a nuestro sistema de valores, pero también a las ilusiones y realidades de los que intentan que el mundo sea más justo. 

De todas las obras publicadas. ¿Cuál es más especial para ti?
No puedo elegir, tal vez porque todas son distintas formas de exponer las mismas inquietudes, nunca pienso en la forma que voy a darles, poema o relato. Por otra parte, son tan hermosos los libros editados y he tenido tanta suerte de que los míos se hayan editado con tanto gusto que es imposible escoger. 

Si pudieras cambiar algo en este mundo a través de tus relatos, ¿qué sería? 
La psicología y voluntad humanas que son capaces de convertir al hombre en un lobo para el hombre. Si se pudieran erradicar la violencia y la injusticia del mundo, el paraíso ya estaría aquí.
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Luis Miguel Rodrigo González: El lector que se confronta con mis libros es instado a poner en suspenso sus planteamientos existenciales,

Ediciones Atlantis presenta 'Desde las tripas', una novela original e intimista escrita por el autor madrileño Luis Miguel Rodrigo González. En sus páginas, el lector descubrirá que la capacidad de este libro se extiende más allá de sus páginas, con su contenido, con sus posibles relecturas, interpretaciones, prospecciones y ahondamientos.

¿Cómo surgió la idea para escribir este libro? 
Fue como un fogonazo que me tomó por la pechera una tarde de verano y no me soltó hasta que el libro quedó terminado. Se me impuso la historia, venida de no se sabe dónde, y a partir de ahí solo tuve que no interponerme demasiado para que la narración fuera fluyendo. Tras escribirla me doy cuenta de que hay un factor común a toda la obra: la realidad depende de los puntos de vista desde los cuales se observe. Esta obviedad es uno de los motivos que hacen que la gente siga leyendo, porque los libros posibilitan una libertad al lector que, por ejemplo, el cine, anula, otorgando producto acabados, manufacturados, regidos por una única mirada, que suele ser la del director.

¿En qué momento se te ocurrió hacer de la tapa de una lata de atún el hilo conductor de tu novela?
Siempre me han atraído las armas blancas, pero hay algo muy inquietante en este objeto. Algo que en principio no habría de ser usado como arma, se puede convertir en imprescindible para salvar la vida. Estamos acostumbrados a ver cómo se puede sacar provecho de un fragmento de espejo, un lápiz afilado o la pata de una silla; dan un aire perturbador a la escena, precisamente porque no son objetos en principio destinados a dañar. Y que sin embargo son potencialmente destructivos. En la cárcel se fabrican todo tipo de armas con los materiales más insospechados, es un modo de creación. Arte cisorio, del corte.

 ¿Qué has querido transmitir con el título? 
Creo firmemente que todos y cada uno de nosotros llevamos en nuestro interior algo valiosísimo que, lamentablemente, no siempre sacamos a la luz. En mi trabajo clínico he podido verificar que gracias a los tratamientos muchas personas se atreven a acometer sus deseos, llegando a hacer producciones que antes de ser iniciado el proceso curativo no se habrían consentido llevar a cabo. Han de ser superadas muchas barreras para dejar brotar lo que en nuestro ser anida: miedos, autodestructividad, rechazo, fracaso. Son tantas las ocasiones en que he podido comprobar esto que creo que buena parte del sufrimiento psíquico es debido a que los pacientes no han encontrado —o no se han permitido— su modo peculiar, único e irrepetible de dar salida a aquello precioso que late en su interior. En sus tripas, quiero decir.

Desde las tripas es una novela intimista y muy psicológica ¿Qué la hace diferente del resto?
He procurado, como hice en mi anterior novela El ojeador, introducir cuestiones novedosas poco utilizadas en la narrativa. No me basta con que la obra esté trenzada, me impongo el objetivo de hacer trabajar al lector, no consentirle una posición acomodaticia, pasiva; no me interesa un lector que no quiera investigar. Me gustaría pensar que el lector que se confronta con mis libros es instado a poner en suspenso sus planteamientos existenciales, que al menos en algún momento se vean tambaleados sus cimientos personales. La eliminación de la puntuación en algunos pasajes, la ocultación del género de los protagonistas, los giros inesperados, la poesía. Y la intromisión de personajes marginales a la historia principal, lo cual tiene que ver con mi compromiso de dar voz a los que no cuentan. No sé si la novela será muy diferente a otras, pero creo que sorprenderá al lector, y le descolocará. Ese es mi objetivo.

A través de tu obra el lector podrá experimentar diversos sentimientos. ¿Hay alguno que te haya sido más difícil de transmitir? 
Más que transmitir un sentimiento, la idea persistente es que el lector encuentre libertad en su lectura para experimentar con lo que lleva dentro de sí. Que se tope con ello, que no lo deje abandonado; o que si lo abandona sea por decisión propia, no por desconocimiento. Puede que alguno acabe por concederse la posibilidad de ser quien realmente es. Y salir del sofá.

¿Qué situaciones o hechos te motivan a escribir? 
Escribo porque no puedo no hacerlo. Tiendo a pensar que es la escritura quien me escribe a mí, más que yo a ella; verdaderamente, es quien lleva la voz cantante. Por otro lado, me gusta fantasear con la idea de que allí donde no logro llegar, quizá con la escritura me pueda aproximar más. Visto así, escribo por impotencia.

Un libro de tu infancia sería… 
De pequeño me gustaba 20000 leguas de viaje submarino, de Julio Verne. Ahora, como psicoanalista, me adentro todos los días en terreno desconocido. Quizá provenga de ahí mi afición por ahondar. Del mismo modo que el Nautilus emergía a superficie, así es la escritura. Y el inconsciente.

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Entrevista Giovanna Fernández, autora de Mundo de Gorell. El bosque secreto

Ediciones Atlantis presenta este jueves en Madrid 'Mundo de Gorell. El bosque secreto', una novela fantástica escrita por la joven madrileña, Giovanna Fernández en la que el lector encontrará magia, amistad y amor... en un mundo oculto en el que podrá desarrollar experiencias increíbles. Descubre más sobre esta novedad en esta entrevista a su autora.

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¿Cómo surgió la idea para escribir esta novela?
 
La verdad es que me gustaba escribir historias desde muy pequeña. Cuando tenía 11 años mi profesor de lengua mandó hacer unos relatos en clase y cuando vio el mío se quedó bastante asombrado por la imaginación que desbordaba, así que él me dijo "¿has pensado alguna vez en escribir un libro? Y ahí empecé a plantearlo por primera vez. A los pocos meses, con 12 años recién cumplidos fue cuando empecé a pensar en esta novela, a tener ideas, y de hecho, escribí un pedazo, aunque lo dejé olvidado hasta más o menos los 15 años que lo retomé y fue cogiendo forma.

¿Qué se va a encontrar el lector en ‘Mundo de Gorell’? 
Va a encontrarse magia, amistad, amor... La magia siempre enlazada con la naturaleza, la capacidad de hablar con los animales es una de ellas. Elfos, hadas, enanos, dioses e incluso criaturas únicas de este mundo como los zehos. Mundos ocultos como el bosque secreto y muchas experiencias increíbles.

¿Tienes claro cómo va a terminar la saga? 
No exactamente. Tengo claro ya el segundo volumen, o al menos la base, ya que los detalles se van creando en el momento de escribirlo. En principio la idea es hacer una trilogía, pero nunca se sabe, puede acabar siendo más. 

¿Quién crees que puede disfrutar más de tu novela? 
Pues el público juvenil en teoría, pues toda esa fantasía, ese romance adolescente, las aventuras son más típicos de este tipo de público, pero creo que le puede gustar a más públicos, personas que les guste la fantasía, la magia, la aventura, el romance, la mitología y sobre todo soñar.

¿Tienes alguna obra o autor de referencia? 
Pues la verdad es que sí. Mi amor por los libros y concretamente por este género surgió cuando leí por primera vez a mis 9 años "Crónicas de la torre" de Laura Gallego García, y la verdad creo que me ha marcado mucho esta escritora concretamente.

Si te pregunto por tu libro favorito…¿Cuál es el primero que se te viene a la cabeza? 
El libro más especial para mí fue el que ya he mencionado arriba, ya que fue el que me hizo descubrir por primera vez la magia de leer este tipo de libros. Sin embargo, mi libro favorito a día de hoy sería más bien "El nombre del viento" de Patrick Rothfuss.
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Interesante entrevista a Ángel Narváez Sánchez, autor de 'Soy Un Monstruo. Historia de una chica sin brazos y Concierto por una niña muerta'


· ¿Cómo surgió la idea para escribir este libro? 

Existen tantos pequeños estímulos que me llevaron a la realización de esta novela, que seguramente podría escribirse otra novela entera tan solo tratando ese asunto. Intentaré ser breve (aunque sé que no lo voy a conseguir). Como toda persona creativa, en mi adolescencia yo había estado jugando con la idea de crear historias, y no voy a decir exclusivamente escribirlas, de hecho, yo tenía un interés mucho mayor en dibujar. Me gustan los estímulos visuales y me parecen un excelente medio por el que transmitir situaciones y emociones. A día de hoy esto se ve reflejado en las numerosas ilustraciones que acompañan mis escritos, y podemos esperar un numero todavía mayor de ilustraciones, y de calidad aún superior en las mismas, para mis futuros trabajos. Desde muy joven tenía claro que yo era un creador de mundos, y yo me daba cuenta incluso cuando era niño. Mientras que mis amistades venían a casa a jugar con mis juguetes, yo me había pasado todo el día anterior preparando la historia que se jugaría ese día, creando personajes, situaciones, aventuras y otros detalles. Hasta donde me alcanza la memoria, yo siempre fui un creador de mundos, yo ya estaba haciendo literatura en mi cabeza, guiones de acontecimientos, creando escenas que luego mis amigos podrían disfrutar valiéndose de esos muñecos. Por supuesto esto ha evolucionado hacia convertirme en un ávido jugador de rol interpretativo ahora que soy adulto. Lo cierto es que escribí bastantes universos para rol (y aún está el proyecto a medio hacer de mi manual de rol original). Sin embargo, Soy Un Monstruo aún no existía, de hecho, la historia que por aquel entonces ocupaba mi cabeza, y que llevo confeccionando desde los 14 años, es una que por aquel entonces se llamaba “10º Elemental”, que más tarde pasaría a llamarse “Destino” y que, con casi toda probabilidad, acabaremos viendo como “Soy El Destino” ya que continúa la saga de las tres diosas que comienza con “Soy Un Monstruo” y creo que es interesante que haya un elemento común en sus títulos. Enseguida notareis que me encanta jugar con los elementos de las novelas, haciendo que hasta sus títulos, o los títulos de cada capítulo, sean elementos narrativos en sí mismo. ¡He venido a romper todos los esquemas de lo que creías posible!. De hecho, una de las cosas que hace interesante la saga de las tres diosas, es que ninguna es continuación de la anterior, y ni siquiera suceden en el mismo universo. Están unidas por una mitología de deidades creadoras de mundos compartida, y nada más. Cuando tuvimos claro que queríamos crear nuestro propio multiverso literario, diferentes amigos cercanos que también trabajaban en sus propias obras escritas unieron sus voluntades para confeccionar un camino (y por que no decirlo, también para que aquellos que tuvieran más éxito pudiesen tirar de los menos conocidos y así que nuestra amistad fuese el vehículo que nos llevase a todos a cumplir nuestros sueños). Y esto se refleja por ejemplo en que Crónicas de Gienah del autor Mauricio Folk forme parte del mismo multiverso literario que Soy Un Monstruo, e incluso existirá un crossover, ya que el protagonista de Gienah viajará al mundo de Soy El Destino durante algunos capítulos (si conocéis su obra sabréis que se trata de una fantasía autobiográfica, y esto representa la manera en que él se vuelca sobre los proyectos de sus amistades), y supongo que el único motivo de que este cruce de novelas no haya sucedido con Soy Un Monstruo es que aún no existía cuando se decidió todo eso. Lo cierto es que en algún momento me propuse escribir Soy Un Monstruo como un entrenamiento para mejorar, prepararme para que cuando llegase Soy El Destino yo ya fuese un veterano escribiendo y mi estilo hubiese sido pulido para convertirlo en una mejor obra. Pero la verdad, a día de hoy, pienso que Soy Un Monstruo me gusta mucho más que Soy El Destino, ya que es considerablemente más transgresor, original, espectacular, tiene mucho más sentido. Mientras que Soy El Destino está inspirado en los videojuegos y el anime que yo veía de adolescente, como se puede esperar de una historia que confeccioné con 14 años, en Soy Un Monstruo se tratan conceptos mucho más adultos y maduros, trasciende la mera literatura para llegar a la filosofía. Intentaré encauzarme de nuevo en la pregunta. Así que yo tenía alrededor de 20 años y estaba estudiando un grado superior, en mis ratos libres dibujaba chicas monstruo hermosas y me las ponía de fondo de escritorio, así nacieron las ilustraciones de Astilla la diablesa y de la sirena (apodada Marina en su boceto, antes de que decidiera más adelante que las sirenas no tienen nombre). Pero yo siempre había tenido un problema con mis horarios de sueño, soy incapaz de mantenerme despierto en un horario regular (desde siempre, incluso mi infancia) así que muchas veces estaba durmiendo en medio de la clase, y otras veces me quedaba dormido en casa. Resultaba obvio que para mí iba a resultar imposible tener un trabajo corriente que siguiera un horario, y de hecho hasta me quitaron la evaluación continua de las clases por falta de asistencia (lo que me obligaba a presentarme a un inmenso e inabarcable examen final acerca de todo el curso). Total, que me propuse dejar los estudios para empezar a escribir más de seguido, seguir mis propios horarios, y labrarme un futuro a mi manera. Así que me puse a escribir una historia sobre estas chicas monstruo que había estado dibujando. Existían algunas notas y un primer capítulo para Soy Un Monstruo, sin embargo era algo completamente diferente a lo que encontramos en el libro final. Una fantasía medieval al uso con la princesa Susanna de Los Palacios Blancos como protagonista, en un viaje que la transformaría en una no-muerta a mitad de la obra, y que finalizaría con una gran guerra contra su propia hermana, la cual se revelaría como una poderosa liche (siendo que la nigromancia es un sinónimo de esclavitud para un no muerto). Todo esto estaba ubicado en el mismo universo de fantasía medieval que uso para dirigir partidas de rol con mi manual propio, y Los Palacios Blancos es el reino que los humanos tienen dentro del infierno, humanos de ojos rojos y a menudo cabellos rojizos que habitan en el mismísimo abismo y que a menudo son considerados demonios también por aquellos humanos que viven en la superficie. Así que ya teníamos elementos que veríamos después en Soy Un Monstruo, pero era algo muy diferente. Aquella idea la descarté casi por completo. En su lugar una escena diferente no paraba de invadir mi mente cada vez que escuchaba una canción impactante. Veréis, mi cabeza siempre ha tenido facilidad para dejarse llevar por las emociones, especialmente mediante la música, siguiendo la misma estela que esos vídeos normalmente llamados AMV (Anime Music Video) que consisten en coger las escenas más épicas o emotivas de una obra anime y montar un vídeo musical con una canción que retumbe al ritmo de lo que estás viendo. Es como si te estuvieran inyectando sensaciones directamente en el cerebro, así son los AMV. Y en mi cabeza cuando escucho música, casi siempre me vienen a la mente inmediatamente las escenas de mis propias creaciones, y es curioso por que esto ha influenciado en la manera en que yo diseño los capítulos, para tratar que cada uno funciones como un AMV en sí mismo, una sacudida emocional, como descargar sentimientos directamente en tu cerebro, así aspiro yo a que sea mi literatura. Y aquella escena que no paraba de repetirse en mi cabeza era un concierto, el concierto más extraño que jamás se hubiese visto, tan poderoso e impresionante, lleno de lágrimas y sonrisas. Aquel era el Concierto por una Niña Muerta. Inmediatamente supe que tenía que escribir un libro cuya única finalidad fuese conducir hasta ese momento, supe que no bastaba con que fuese un relato porque eso no haría justicia a lo inmenso que era aquello, algo tan alucinante que se desbordaba desde mi mente, que debía desbordarse de la misma manera desde el libro hacia la realidad del lector que lo sostiene. No se trataba de romper la cuarta pared para llegar hasta la mesa en que el libro reposaba, debía taladrar la misma realidad a la fuerza hasta hacerse un hueco dentro de las emociones humanas. Por supuesto, eso solo fue el principio. De la misma manera que no me atrevía a escribir “Soy El Destino” sin algo de práctica primero, tampoco me atrevía a escribir “Concierto por una Niña Muerta” sin algo de calentamiento, así nació “Historia de una Chica sin Brazos” lo que nos da el conjunto final de lo que sería “Soy Un Monstruo”. Y yo siempre pensé que como iba a escribir varias obras a lo largo de mi vida, tampoco sería el fin del mundo si Soy Un Monstruo no gustaba a nadie, si no se publicaba, si solo era un calentamiento para “Soy El Destino”. Pero creo que las cosas salieron de un modo totalmente diferente al que esperaba, que Soy Un Monstruo es mucho más grande de lo que había pretendido en un primer momento. Creo que el concierto de Ana la zombi también ha llegado hasta mí, y que esta obra está destinada a ser inmortal, puede que incluso lo mejor que vaya a escribir nunca en mi puñetera vida. “Soy Un Monstruo” se convirtió al momento en mi libro favorito de todos los tiempos, no como autor, si no también como espectador. No estaría bien que dejase este punto sin hablar de lo que me llevó a escribir en ese estilo tan característico que roza la prosa poética y que nos trae un narrador personaje omnisciente sin miedo a opinar, adornar (o incluso modificar) la realidad a su antojo para hacerla más espectacular. Lo voy a decir simple y llanamente. El día que yo vi el anime Tengen Toppa Gurren Lagann, mi vida cambió. Evolucioné como persona, evolucionó la manera en que sentía las cosas, mi filosofía de vida, mi actitud. Esa serie me cambió por completo y es una inspiración directa para todo lo que hago en la vida, no solo cada obra, no solo cada gesto, no solo cada palabra. ¡Cada Pensamiento!. Más adelante me toparía con proyectos similares en otros medios. El videojuego Asura's Wrath, los cómics y la película de Scott Pilgrim. ¡La música!, y sin embargo no era capaz de encontrar un solo libro que hiciera eso mismo, un libro que no se centrase solo en contar una historia si no también en hacerte sentir cosas a través de su forma y no solo de su contenido. Hacia tiempo ya que no leía nada, lo admito, por que todo me aburría, todo me parecía igual, todos los libros perdían su valor una vez terminabas su historia. Y yo que había visto Tengen Toppa Gurren Lagann 15 veces, que había completado el juego de Asura's Wrath 12 veces, que había leído los cómics y visto la película de Scott Pilgrim 10 veces. Que cuando no me apetecía volver a disfrutar de la experiencia entera aún así buscaba en youtube los vídeos que resumieran las mejores escenas, que me hicieran revivir las mejores partes. Yo que era capaz de escuchar la misma canción en bucle durante 8 horas seguidas sin cambiarla. Yo quise crear un libro que consiguiera esa misma sensación, esa misma emoción, un libro en que pudieras volver a leer el capítulo que acabas de terminar en vez de pasar al siguiente, un libro en el que tras una escena intensa la adrenalina fuese tal en tu cuerpo que decidieras levantarte y dar vueltas para poder desahogarte, un libro que hiciera las lágrimas brotar y los puños cerrarse, un libro que provocase la tensión involuntaria de los músculos del cuerpo, un libro que ardiese, un libro al que volvieses, un libro que puedas abrir solo para leer tu capítulo favorito sin importar que ya sepas la historia, cual canción que sabes de memoria y no por ello te privas de volverla a escuchar. Así que cree Soy Un Monstruo, y admito que ya lo he leído tantas veces por deleite propio, como cualquiera de las otras obras que he mencionado. Me gusta pensar que es como música confeccionada con tinta en lugar de con sonido. Y no me refiero a escribir música, me refiero a tocarla directamente con palabras, es una melodía que fluye directamente hasta la mente. ¡Es el concierto con el que yo tantas veces había soñado! 

· ¿Qué se va a encontrar el lector en Soy un monstruo. Historia de una chica sin brazos y Concierto por una niña muerta

Concierto por una niña muerta. (Ángel Narváez Sánchez)
Concierto por una niña muerta.
(Ángel Narváez Sánchez)
En primer lugar, el lector se va a encontrar dos historias considerablemente diferentes aún cuando son continuación directa la una de la otra, esto es porque el tema principal de cada una se basa en el conflicto entre dos emociones distintas. La primera es Historia de una Chica sin Brazos, y es un relato romántico de fantasía oscura que nos narra un conflicto entre el amor y el remordimiento, es decir, es la batalla personal de esta chica entre la felicidad que siente por un amor recién descubierto, y la tristeza que siente por los remordimientos de lo que ella misma es, lo que se ve obligada a hacer para sobrevivir en ese mundo de monstruos. Aunque la novela tiene fuertes componentes de acción, veremos que el conflicto principal es el de ella luchando contra sí misma, contra sus propios sentimientos, y como a cada paso unos y otros van cobrando fuerza, hasta desembocar en un desenlace espectacular. La segunda historia es Concierto por una Niña Muerta, nos encontramos un relato mucho más centrado en la acción con elementos fantásticos menos oscuros y más vibrantes, en lugar de sorprender al lector con la crudeza que yace oculta dentro de lo maravilloso como ocurría en la primera parte, aquí el lector será sorprendido por la belleza y la calidez que se esconde dentro de lo que inicialmente pareciera macabro, y las emociones que entrarán en conflicto aquí serán la ilusión contra el resentimiento, es decir, la intención de dejarse llevar por ese maravilloso mundo tan gentil y extraordinario, y de perdonar a aquellos que nos hicieron daño, se enfrentará a la sensación de quemazón producida por la ira, la tristeza, el miedo, la venganza contra aquellos que nos arrebataron las cosas que más queríamos. De nuevo veremos como estas emociones luchan entre sí a lo largo de la novela hasta desembocar en un final explosivo, un torrente desbordante de sentimientos. Contamos con una ambientación que nos presenta la belleza dentro de lo macabro muy al estilo de piezas ya conocidas como las afamadas películas de Tim Burton “Pesadilla antes de navidad” o “La novia cadáver”, conflictos emocionales con experiencias de crecimiento personal y planteamientos filosóficos que rozan el concepto de lo metafísico de manera similar al anime “Tengen Toppa Gurren Lagann”, con escenas de acción devastadoras, desgarradoras, repletas de violencia creativa y a una escala que resulta difícilmente imaginable, lo que bebe del planteamiento estratégico del género de anime shonen a la vez que de la impresionante espectacularidad del videojuego Asura's Wrath. Sin duda me gusta decir que soy todo lo que he visto, todo lo que he oído, todo lo que he disfrutado, y que eso se refleja en mi novela. Quizá lo más correcto sería decir que esta es una colección de dos novelas ligeras y no una sola, ya que a los amantes de lo romántico les encantará la primera pero se sentirán algo decepcionados con la segunda, mientras que aquellos que no disfrutan de planteamientos empalagosos pueden encontrar molesto atravesar el primer arco argumental para llegar a la parte que se ajusta más a sus expectativas. Pero entre otras cosas estoy aquí para destruir todo lo que tenías por seguro en la vida y demostrarte que lo imposible es posible, ya hemos hablado de como mi novela basa su forma en la de un disco de música, y no se trata de que todas las canciones del disco sean perfectamente impecables, si no de que cada persona conecte a nivel emocional al menos con uno de los capítulos. En un mundo en el que cada vez se tiende más al cantidad = calidad, siento decepcionarte, pero la mía es una historia corta en la que la calidad es calidad en sí misma. Nadie pensaría que una canción es mejor por durar 30 minutos en vez de 5, y así son mis capítulos, así es mi obra, lo suficientemente concisa para que sus emociones puedan penetrar en la mente y anidar allí, lo suficientemente pegadiza para que puedas aprenderla de memoria y tararearla mientras paseas por la vida. 

· ¿En qué género clasificarías tu novela? 

Empezaré diciendo lo más obvio: No tengo ni idea. 

Mi obra es una fantasía oscura romántica de acción shonen filosófica de autoayuda con estética erótica escrita en prosa poética con elementos de gore. ¿Es eso bueno? Probablemente no. Abarcar tantas cosas hace que sea más adecuada para un público variado, ya que no importará si lo que le gusta al lector es la fantasía oscura, el romance, la acción o el erotismo, va a encontrar elementos de su agrado dentro de mi novela. Pero también va a decepcionar a mucha gente, especialmente a aquellas personas que tienden a traer ideas preconcebidas o a tener fuertes expectativas. Mi novela va a coger esas expectativas, esa confianza, la va a destrozar, va a abofetear al lector en su cara y le va a gritar ¡Despierta, la vida es así de increíble!. Mi novela va a enseñar a pensar a la gente, pero hay mucha gente que no busca pensar cuando coge un libro, hay gente que lo que busca es evadirse, y esa gente puede sentirse decepcionada con mi creación, ya sea porque se niegan a pensar y por lo tanto cierran el libro sin haberlo entendido o porque no les gusta esa nueva realidad que han aprendido a través de estas páginas. Mi novela es como una persona, es como yo mismo. ¿En que género clasificarías a una persona? Eso es imposible, incluso si tu vida está fuertemente definida por el romance, el erotismo o la filosofía. ¿Te atreverías a etiquetar tu vida como tal? Cuando yo y mis amistades veíamos por primera vez el anime Tengen Toppa Gurren Lagann solíamos bromear diciendo que su género era el del “Epicismo” porque es esta mezcla extraña de acción, filosofía, autoayuda, y sentimientos siendo bombeados directamente hacia tu mente. Así que creo que no me queda más remedio que admitirlo, mi novela es del género “Epicismo” 

· ¿Cómo ha sido el proceso de creación de personajes? ¿Qué tienen de Ángel Narváez? 


Otro tema para escribir un libro en sí mismo, intentaré ser breve (y como siempre, no lo lograré). Todos los personajes en Soy Un Monstruo son una pequeña parte de mí, todos y cada uno son un elemento de mi psique aislado y convertido en su propio personaje. Contamos con una obra con apenas un puñado de personajes en la que todos ellos son una idea aumentada al máximo (o en el caso de las dos protagonistas, más que una sola idea, varias ideas aumentadas al máximo y entrando en conflicto) ¿Veis la manera en la que hablo de mi novela, cómo es una obra espectacular que sacudirá los mismísimos cimientos de la tierra? Ese es el amor de Ceniza en Historia de una Chica sin Brazos, esa es la ilusión de Ana en Concierto por una Niña Muerta. ¿Veis la manera en la que hablo de mi novela, cómo es una obra insignificante que decepcionará a muchos y será malinterpretada por otros tantos? Ese es el remordimiento de Ceniza en Historia de una Chica sin Brazos, ese es el resentimiento de Ana en Concierto por una Niña Muerta. Mis personajes siempre son tan poderoso que pueden cambiar el mundo con tan solo proponérselo, con tan solo actuar. Mis personajes siempre son tan frágiles que una simple duda puede sembrar el caos en sus mentes y hacer que rompan en llantos y lágrimas. Como los seres humanos, como las personas de verdad, como yo, fuertes pero frágiles, con defectos obvios que saltan a la vista pero también una pasión y una belleza ilimitadas, infinitas, inmedibles. Encontramos además personajes secundarios con papeles menores como Astilla la diablesa, Sofía la cazadora o Hades el espadachín. Algunos personajes, como Sofía, los inventé sobre la marcha, justo cuando llegué al capítulo en que ella aparece (que no iba a existir en un principio) se me ocurrió su idea de personaje, e inmediatamente la escribí allí con esa idea. Ha acabado convirtiéndose en el personaje favorito de mis lectores beta, precisamente por que es un personaje modesto en el que su trasfondo no está detallado, si no que juega con la idea de estimular la mente del lector para que rellene los huecos creando su propia idealización del concepto de la cazadora. Otros, como Astilla o la sirena, están inspirados en ilustraciones de corte erótico que ya tenía de antes, estas representaban mi ideal de belleza femenina, uno que está bastante atacado por la sociedad, ya que consiste en mujeres bajitas y menudas, extremadamente delgadas y sin pecho, así que muchas veces cuando aparece una mujer así representada en arte, no importa que sea una persona sana, y no importa que sea una persona adulta, siempre se lo suele acusar de fomentar la anorexia o la pederastia, lo que me parece una falta de respeto enorme a todas las mujeres que de verdad tienen dicha complexión natural y que también deberían tener su representación justa en el arte, su posibilidad de sentirse hermosas a los ojos de los demás. Soy Un Monstruo tiene un capítulo exclusivo dedicado a la belleza de todas las personas y de como todos los seres humanos somo hermosos a nuestra manera (de hecho esto se representa mediante la familia de Astilla, siendo que todas sus hermanas y su madre son diablesas de la tentación, y cada una representa un arquetipo radicalmente diferente de atractivo). Hay otra anécdota curiosa sobre Astilla y es que llegado el punto en que ella iba a aparecer en la obra, este personaje aparecía emparejado con otro personaje femenino, así que yo tenía en mente “Tengo que diseñar a un personaje como Astilla pero que sea hombre” y cuando llegué a ese capítulo, tal como lo alcancé pensé “Qué tontería, que sea Astilla tal y como es, que sea una chica” y así fue como este personaje pasó a ser lesbiana, mientras que el que era su pareja pasaba a ser bisexual, y de repente tenía personajes heterosexuales, homosexuales, bisexuales e incluso transexuales en mi obra (ya que una de sus hermanas es transexual). 
Sofia. (Ángel Narváez Sánchez)
Sofia. (Ángel Narváez Sánchez)
El otro personaje que ya existía de una ilustración anteriormente es la sirena, y lo introduje tal y como estaba, aunque en la novela la sirena no tiene nombre, al vivir como un animal introduje aquello como parte de su cultura, pero la ilustración original se llamaba “Marina”. Luego está Ana, que ya he explicado que existió como una suerte de princesa medieval antes de que esa idea fuese descartada para convertirse en la chica zombi que acabaría figurando en la obra final (inspirado por su concierto final que da vida a toda la obra). Ceniza la chica sin brazos que estuvo a punto de ser una vampiresa, pero eso me parecía hacer trampas, ya que de ser una vampiresa podría probablemente alimentarse de sangre de manera cuidadosa sin hacer daño a lo demás, así que su concepto evolucionó al de una parca, un ser que estaría obligado a llevarse el alma de sus víctimas, a matarlas y no dejar nada detrás, para complementar su historia sobre remordimientos. Y aunque os hable de todo esto, debéis saber que cada criatura cuenta con cualidades especiales, espectaculares, originales. ¡No podéis ni imaginar lo que se avecina! Aquí no veréis los tópicos que ya tenéis manidos de otras obras, aquí esos tópicos son meras anécdotas, huevos de pascua escondidos para deleite de los fanáticos, entre el torrente de espectacularidad y poderes originales que estos seres blandirán ante vuestros ávidos ojos lectores. Como dato curioso, en la sinopsis de la contraportada (si acaba siendo posible como yo la he diseñado) se citan todos los personajes de la obra desde un comienzo. Esta es una de esas historias de caminos que se cruzan, que influyen en los demás de manera superficial, pero que en su conjunto acaban modificando el desenlace de los acontecimientos de manera espectacular. ¡Es como la vida misma! Todos los personajes se basan en sentimientos que yo mismo he experimentado alguna vez, esto es más obvio en algunos como Maivan, el Barón Lunar o Ana, que representan mi rama artística y mi ilusión, pero también están Érik, Astilla y Ceniza que encarnan bastante bien la manera en que yo experimento y siento el amor (o al menos lo hacía cuando era más joven y tenía su edad). Aunque parezca increíble, la parte más realista de Soy Un Monstruo es el desamor de Astilla, que está directamente inspirado en las vivencias que yo tuve con mi última pareja hace nueve años (si que hace de aquello eh, ojalá que ella haya conseguido ser feliz de una maldita vez ._.). Seguramente los personajes menos trabajados en mi obra son los villanos ya que se basan en la confusión y en ser víctimas del propio mundo que los rodea. Pero es que los villanos principales de esta obra no son esas personas que veis ahí confusas intentando dar sentido a su existencia y sus capacidades. ¡Los villanos de esta obra son los sentimientos de las protagonistas, a los que deben hacer frente! Porque esos son también nuestros villanos en la vida real, en el día a día, porque somos personas. 

· ¿Cómo es el mundo que has creado para tu historia? 

He imaginado un mundo. (Ángel Narváez Sánchez)
He imaginado un mundo. (Ángel Narváez Sánchez)
Esto es complicado, empezaré por algo que pienso es muy importante dejar claro. Mi novela no se basa en el worldbuilding, si lo que te gusta de un universo fantástico es la construcción del mundo, mi novela no te va a gustar. Los personajes son el centro de atención, mientras que elementos como los lugares o la sociedad dentro de la que se mueven pasan a un segundo plano. Los actos de los personajes definen la realidad que estás explorando, y cuando acabe la novela sabrás aún muy poco del mundo en el que estos habitaban. Intentaré expresarlo de otro modo. ¿Escucharías una canción por el mundo en que esta se desarrolla? Probablemente no, ya que una canción se centra mucho más en las emociones que vas a sentir, en el ritmo, en tu cuerpo y tu mente reaccionando a los estímulos. Así es Soy Un Monstruo. Esto no significa que no se nos plantee un mundo original e interesante. Te adentraras en este lugar tan maravilloso como aterrador, contemplaras la belleza dentro de lo macabro. En el fondo apenas conocerás los detalles de este extraño universo sobrenatural, lo que te hará empatizar con Érik el humano y su ignorancia durante la primera mitad de la obra, así como con Ana la recién fallecida y alzada como zombi en la segunda mitad. Cuando descubras algo nuevo de este mundo nunca será como abrir un cajón que has estado viendo cerrado durante la historia y que alberga respuestas en su interior, al contrario, será como haber estado viviendo dentro de un cajón y abrir de repente una puerta hacia lo que hay en el exterior, un camino que se abre en abanico y nunca termina de cerrarse. El mundo está construido para estimular tu mente, para dejarte fantasear con lo que habrá más allá, con lo que significaba aquel nombre, con la manera en que funcionaba aquel artefacto, mientras la historia continúa con el viaje emocional de los personajes sin detenerse, sin darle importancia. Como ya dije, esta es una obra que te hará pensar, y cada vez que la leas veras nuevas cosas que antes no viste, cosas que ni tan siquiera están escritas, cosas que conectas tú mismo dentro de tu mente. Y al final seguirás sintiendo que este universo alberga tantos secretos que es infinito, ilimitado, que todo tiene cabida en él. Cuando explicas del todo algo sobrenatural, pasa a ser simplemente “natural”, aquí encontraras una ficción sobrenatural pura que te hará dudar de ti mismo y de aquello en lo que crees. Creo que lo resumiré diciendo ¡Este mundo no es ciencia, es poesía! 

· ¿Cuánto tiempo y trabajo hay detrás de esta novela? 

Creo que la única manera de cuantificar esto sería decir: Toda una vida. 

Incluso eso sería incorrecto, ya que este libro está basado en todo lo que soy, y todo lo que soy está basado en todo lo que he visto, lo que he oído, lo que se me ha enseñado, lo que he pensado, lo que he debatido, lo que he presenciado. No una vida sino muchas, infinitas, que han convergido en convertirme en lo que soy, y así, han convergido también en la existencia de Soy Un Monstruo tal y como ha acabado siendo. ¿Cómo lo cuantificarías? ¿Cogerías las horas que has estado escribiendo en el ordenador? ¿Y las que has estado pensando en las escenas sin escribirlas? ¿Y las que has estado anotando detalles y confeccionando borradores que luego no usarías? ¿Y aquellos trabajos que existieron antes que Soy Un Monstruo pero que no vieron la luz antes que este, y que me sirvieron para desarrollar mi propio estilo literario? ¿Incluimos eso también? ¿Pero qué pasa si mi estilo literario está influenciado por mi desarrollo personal y filosófico? ¿Incluimos todo el tiempo que he pasado viendo anime? ¿Y todo el tiempo que he pasado jugando videojuegos? ¿Incluimos todo el tiempo que he pasado amando a mi pareja cuando la he tenido? ¿Y todo el tiempo que he pasado escuchando canciones mientras las escenas de la obra se repetían, perfilaban y afilaban una y otra vez en mi cabeza antes de decidirme a plasmarlas en el papel? ¿Incluimos las más de diez revisiones de ortografía y de forma que le hice? ¿Incluimos las numerosas ilustraciones que forman parte de la obra, esas que en ocasiones tardé más de tres días en terminar cada una por separado? No sería justo ni realista quitar nada de lo que ha dado vida a la obra, derrotaría el propósito de esta pregunta, el propósito de responderla con sinceridad. Y todo esto es también el mensaje final de la obra, todo esto es el capítulo final, este mensaje, estas palabras. ¡Todo esto es el concierto por una niña muerta! Mi archivo más antiguo sobre Soy Un Monstruo data de 2012, eso son siete años, cuando yo tenía 20 años, lo que me cuadra bastante con el esquema de tiempo que conservo en mi cabeza. Pero Soy Un Monstruo se basa en las emociones de sus personajes, emociones que yo ya había empezado a sentir mucho antes, emociones que me han acompañado y han ido evolucionado durante toda mi vida, todos estamos llenos de emociones, todos estamos llenos de arte, todos estamos llenos de libros, y aquello que consideramos sobrenatural palidece ante la realidad, pues no es más que la representación metafórica de nuestros propios sentimientos, así como el miedo a la muerte puede ser una parca, y el miedo a la vida puede ser una zombi. Así como el amor desmedido y pasional puede ser una diablesa, y como la esperanza de lo bello pero desconocido puede ser una sirena. ¿Cuanto tiempo y trabajo hay detrás de esta novela? Puede que toda la historia de la humanidad y de los seres vivos desde el primer momento en que uno de ellos sintiese placer al alimentarse o miedo al ser consumido, puede que todo ello si nos ponemos a analizarlo meticulosamente. Y en teoría, si abres tú mente, mi novela te enseñará a pensar así acerca de esta y algunas otras cosas que creías disparatadas. 

· ¿Qué situaciones o hechos te motivan a escribir? 

Por suerte esta es sencillita, ya que prácticamente la he respondido dentro de las otras. Desde mi incapacidad para mantenerme despierto en un horario regular, hasta la manera en que desde niño yo era el creador de historias, el creador de mundos, cuando jugaba con mis amigos a los muñecos en el suelo de mi cuarto, cuando pasaba días y noches enteras preparando la próxima aventura que les haría vivir, las sensaciones que les haría experimentar, los sentimientos que infundiría dentro de sus mentes. Siempre quise plasmar lo que tenía dentro. Ahora bien, si hablamos estrictamente de que situaciones y hechos me motivan a escribir de la manera en que lo hago, ahí empezaríamos a hablar de como diversas obras no literarias me entregaban aquello que yo deseaba y me hacían disfrutar como ninguna otra cosa (anime de Tengen Toppa Gurren Lagann, juego de Asura's Wrath, cómic y película de Scott Pilgrim, y en general la música como conjunto). Pero en cuestión de obras escritas, no existía nada con esa intensidad, nada con ese trabajo, nada que ofreciera una experiencia más allá de la historia que trataba de contar, nada que mereciera la pena revisitar y volver a leer, nada que mereciera la pena volver a sentir debido a su forma, a su ritmo, a su pasión, más allá de los giros de argumento que ya conociese. Y pronto toda la literatura me empezó a parecer igual, y pronto abandoné la lectura y casi dejé de leer. Así que me propuse crearlo yo, romper con todos los moldes, si tal producto no existía yo lo confeccionaría. No creo que todos los escritores puedan decir “He creado mi libro favorito de todos los tiempo”, ni siquiera sé si está bien o mal que proclame tal cosa, ya que casi cualquier escritor te dirá “Me inspiré en tal persona porque su obra me apasiona y ese otro es mi libro favorito de todos los tiempos” pero yo no, no al menos acerca de una obra escrita. Reconozco que eso me aterra, no se si hay un lugar en el mundo para mí, o si soy un monstruo tan discordante que acabaré ahogándome en mi propia amargura. Y de nuevo, esto nos lleva a la obra de Soy Un Monstruo, como las emociones que la conforman resuenan con eco infinito a mi alrededor incluso ahora. En cierta manera es más que un libro, es lo que nos rodea, lo que nos acompaña a todas horas, es como funcionan las personas, es la vida. Así que... ¿Qué será ahora? ¿Ganará el amor o triunfará el remordimiento? ¿Se alzará la ilusión con la victoria, o será estrangulada por el resentimiento? Será mi concierto tan espectacular como el de Ana en el capítulo final, o tan triste como cualquiera de los accidentados baches que estos monstruos encuentran en su desdichado camino. Solo el tiempo lo dirá. ¡Pero yo no voy a rendirme!
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