martes, 17 de febrero de 2015

Golpe a la violencia de género, por Alonso Holguín F.J

La historia de la humanidad es un conjunto de sinsentidos que se repiten con demasiada frecuencia. Siendo una de las especies que se autodenomina inteligente, afirmo mis dudas al respecto, con todas las consecuencias. Desconozco las costumbres de muchos del resto de animales que poblan la tierra, aunque veo con frecuencia documentales televisivos que explican la vida natural. He procurado documentarme para lograr un texto coherente, aunque dado los tiempos que corren es toda una odisea. Vamos a ello.

Os confieso, amigos casi todos, que al escribir estos párrafos estoy haciendo un enorme esfuerzo de contener las lágrimas dentro de los párpados. Hoy, en Madrid, ha amanecido un día gris, oscuro, con lluvia y bastante viento frío.
  • Un día de perros -que se dice por Cigales.
Aquellos con problemas de artrosis notamos la humedad hasta lo más hondo de nuestro ser. La llamada “Ley de Murphy” dice que “si algo va mal, tiende a empeorar fijo”. Las noticias comenzaron a llegar a media mañana, cuando se ve la dejadez de los Juzgados de Madrid en la poca diligencia para cuidar de la vida de una mujer, que se veía amenazada por su anterior pareja ¿sentimental?. El cuerpo de ella y su hija han sido encontrados en un pozo de un pueblo de Zamora. ¿Se instruirán diligencias de investigación contra los funcionarios que no hicieron bien su trabajo? Siento ser bastante excéptico, ya que dirán “estamos desbordados de trabajo”, según la estadística refleja.
Al cambiar de cadena, huyendo de trágicas noticias, me doy de bruces con un padre que ha asesinado a sus dos hijas de nueve años y luego se ha suicidado en Asturias.
  • ¡Maldito sea! -digo entre dientes.
En ese punto iba a degustar una sopa de fideos, con caldo de pollo, cebolla, ajo, zanahorias y una pizca de cúrcuma… al final, nada, que no entraba la cuchara en el plato… A uno se le quitan las ganas de todo, cuando ve la dejadez que hay en ciertos sectores de la Administración General del Estado. Seguro que el Observatorio contra las Víctimas de la Violencia de Género hace un estudio excelente… que no devolverá la vida a las asesinadas.

Ante tal desesperanza, decidí irme con mi hijo a pasear por Madrid. El Metro comunica una punta con la otra. Puedes cambiar de línea, de tipos de vagones más o menos modernos, para llegar a comprar una simple, hermosa y bonita peonza al otro lado de la ciudad.

En compañía de los niños todas las penas pasan. Se olvidan las tristezas y la tarde se torna un compendio de posibilidades de juego. Las costumbres americanas son adoptadas con facilidad en España, más aún cuando el comercio no tiene grandes ventas y decidimos aportar un granito de arena.
Estas actividades hacen que me olvide de consultar el teléfono, incluso llego a quitar el sonido. Porque mi principal preocupación camina al lado. De él me ocupo ahora, el resto dentro de un ratillo.
Tras una tarde de paseo por Bravo Murillo, Glorieta de Quevedo,… y un par de líneas de Metro, volvemos a la realidad de nuestro barrio. Nada más llegar a casa activo el sonido del móvil y veo la lista tremenda de notificaciones no leídas. Pero no hace falta acceder a ellas:
  • Ha muerto una compañera en Vigo -anuncia mi Santa esposa.
Planto las bolsas en el salón y me pongo al día en las noticias:

  • Un atracador de un banco ha asesinado a una mujer policía y herido de gravedad a su compañero… Vanessa se había incorporado recientemente tras el periodo de baja maternal…
Y el puto Murphy vuelve a tener razón. El día ha ido a peor de lo peor. Miro el calendario para confirmar la fecha: año 2014 de la Era Cristiana, 1436 de la Era Musulmana, 4712 según los Chinos, 5775 según los Hebreos,…

Todo ello me hace confirmar que los humanos no somos los más inteligentes del planeta, ni mucho menos. ¿A quién se le ocurre matar a su propia especie, incluidos ascendientes, descendientes, parejas, seres queridos o cualquiera que se cruce por la calle?

Este día hace real que muchos elementos de nuestra raza deberían estar dentro de recintos durante toda su vida, sin permitir el contacto con otros congéneres, sean familiares o quizás amigos.
Día duro para la buena gente. Descansen en paz todos. Mañana será otro día para luchar por la permanencia de la especie, pese a las adversidades que lo ponen cada vez más difícil...

Publicado en www.escritoresatlantis.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario