jueves, 23 de junio de 2016

Carmen Murguía: "Mi experiencia en la feria del libro, fue una de las mejores de mi vida. Gracias Madrid...Gracias, editorial Atlantis"

El larguísimo camino verde que era el centro del parque del retiro; con sus flores de mil colores, me recordó al camino de las Xanas que describí en su momento, en “El círculo sagrado” y fue como un Deja Vu repetido.

Entrar en ese parque era como traspasar un umbral a un lugar muy distinto. Una puerta hacia un bosque encantado y maravilloso donde todo puede suceder.
En el parque del retiro hay numerosas estatuas, arboles, pájaros y patos. Estos últimos nadan casi salvajes por las aguas de un precioso lago, por el que flotan pequeñas barcas. Hay caminos impenetrables donde se encuentran paseantes, filas de niños guiados al estilo boy Scout, y deportistas que corren.

La 75 edición de la feria del libro era mi objetivo. Desde el primer momento que pisé el parque, la estuve buscando, pues es increíble lo difícil que resulta encontrar un lugar cuando no sabes ni por donde te mueves pero dicen que preguntando se va a Roma... y con buena razón.
Sobre las 17:30 ya paseaba tranquila por el enmarañado laberinto de casetas sin fin, del paseo de la feria, respirando profundamente el intenso olor a pino que se disfrutaba por todos lados y con un sol de justicia. (Me decían algunos madrileños curiosos a mis comentarios, que era el primer día de sol en toda la feria)

Me encantó poder pasear por las casetas aún cerradas. Todas pintadas de rojo y con los números bien remarcados en la parte superior.(para no perderse),y ver que la mía, la caseta 358,era totalmente blanca...como mis pensamientos.
¡Qué casual!

Pasadas las seis de la tarde, las rejas comenzaron a ser izadas; Los autores caminaron en tranquila charla con sus acompañantes. La larga fila de muchachos y su guía de escuela, se acercaron casi corriendo a recorrer los caminos de kioskos y fue acercándose más y más gente de todas las edades, como nunca antes había visto. Al menos, no en mi ciudad. No con ese ímpetu.
Ahora sé por qué es la feria más importante de España...

La experiencia que estaba a punto de vivir, debería haberme carcomido los nervios, pero nunca había estado tan tranquila...tan a gusto. Me sentí en “mi salsa”, por vez primera en mi vida. Era como una llamada a mi verdadera naturaleza. Allí estaba como pez en el agua. No es fácil de explicar.

Me acerqué a mi stand y vi a una simpática chica que se me acercaba a darme la mano. Era mi primer acercamiento a una de los trabajadores de la Editorial Atlantis, a la que siempre estaré agradecida por confiar en mí y en mi libro.

La encantadora Beatriz me invitó a entrar en la caseta, mientras la encargada del stand colocaba los ejemplares de “el circulo sagrado”, recién salidos de la imprenta, sobre el escaparate. Llegaron un poquito tarde, y me encontré con personas que ya me esperaban impacientes.¡ No podía creérmelo!
Tenía una hora para vender los ejemplares y a pesar de ser un día tranquilo, de poco tránsito estuve firmando sin parar y lo más importante fue que conocí a amigas escritoras que no dudaron en acercarse a conocerme en persona. Juntas compartimos unas risas y fotos.

Luego llegaron más conocidos, como la divertida y especial, Anibel Vecino...me alegré de conocerla y de hacerle una dedicatoria a ella y a la Cripta Mágica.

En resumen, mi experiencia en la feria del libro, fue una de las mejores de mi vida. Todos me trataron fenomenal, y espero poder repetir.
Gracias Madrid...

Gracias, editorial Atlantis.

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