viernes, 28 de abril de 2017

Entrevista a Alberto Blanco Rubio, autor del libro de relatos "Lo que te conté al oído en una mañana de otoño"

Ediciones Atlantis publica “Lo que te conté al oído en una mañana de otoño” el libro de relatos del autor salamantino Alberto Blanco Rubio. Un libro en el que el corazón y los sentimientos de su autor llevarán al lector por dieciocho irrepetibles relatos cuyo hilo conductor será la más pura esencia del otoño.


¿Quién es Alberto Blanco Rubio? 

Buena pregunta. Si lo supiera de verdad, tal vez me ahorraría muchos disgustos (risas). Me considero un amante de los libros, que disfruto escribiendo y narrando aquellas historias que se crean en mi mente al observar a mi alrededor. Siempre he pensado que la vida se oculta en los pequeños matices y que hay que abrir bien los ojos para detectarlos. 

Por lo demás, soy una persona humilde, comprometido con mi trabajo y con las personas que me rodean. 

¿Qué se va a encontrar el lector? 

Una obra que refleja mi esencia más pura como escritor. En el libro se pueden ver claramente las influencias que sobre mi forma de escribir han tenido autores como Gabriel García Márquez, Carlos Ruíz Zafón y Ken Follet, entre otros muchos. Entre sus páginas está el corazón de mi yo lector y creador. 

‘Lo que te conté al oído en una mañana de otoño’ es un libro de microrelatos. ¿Cuál es el hilo común que los une? 

El otoño y la esencia mágica de esta estación. Los colores del ocaso, las hojas de los árboles que tiñen de un aspecto bohemio las calles y los días. Los sentimientos que se generan al calor de los cafés y de los recuerdos. 

Anteriormente has escrito otras obras. ¿Cómo fue el salto a la escritura de relatos? ¿Tienes alguna manía a la hora de trabajar? 

Si. Tengo cuatro obras más publicadas, cada una de un género diferentes. Pues fue más sencillo de lo que yo pensaba, puesto que siempre me ha gustado escribir relatos cortos, aunque hasta ahora no haya dedicado a ello tanto tiempo. Una manía que tengo es que no puedo vivir sin llevar un bolígrafo en el bolsillo del pantalón. Aunque no sé si considerarlo una manía o un pensamiento de escritor de ser siempre precavido ante el lugar en el que puedan aflorar las historias. Mis mejores palabras las he escrito en la orilla de la playa, en una cafetería o en el banco de un parque. 

Un mensaje para todos aquellos que se inician en el arte de contar historias. 

Que afronten la escritura con pasión y que se dejen llevar por sus sentimientos y por la magia que emane de sus corazones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario