jueves, 8 de enero de 2015

Golpe a la Violencia de Género, por Jose Carlos González Sánchez: El macho alfa

Como abogado penalista, especializado en violencia de género, tristemente, he tenido el dudoso Los maltratadores suelen ser individuos con baja autoestima y alto nivel de frustración y compensan, de alguna manera, su fracaso social y personal con una férrea disciplina a la mujer, siempre, y a los hijos, en algunas ocasiones. Los primeros síntomas de que nos encontramos ante un maltratador aparecen, a menudo, ya en la fase inicial de la relación, con la pretensión de aislamiento absoluto de la mujer de su círculo social y familiar, a modo de desconexión de cualquier otra vida exterior distinta a la de la pareja. Así, de manera sibilina, el maltratador va ganando terreno poco a poco. No agrede a la mujer, salvo en contadas excepciones, al principio de la relación. Comienza con nimias humillaciones, pequeños insultos —que van aumentando hasta la pérdida total del respeto a las propias palabras que se pronuncian— y descalificaciones; incluso con desautorizaciones ante cualquier opinión que provenga de ella. El maltratador suele mostrarse ante la mujer altivo y poderoso, seguro de sí mismo y con la confianza absoluta en que la pareja es irrompible, al menos, desde la parte femenina. Es celoso y, aunque lo no lo muestre, muy dependiente emocionalmente de la mujer. Todo termina, corrientemente, con una denuncia y la adopción de una orden integral de protección, o, no infrecuentemente y en los casos más graves, con el asesinato. También se suelen dar situaciones intermedias. Así se muestran estos individuos frustrados e impíos, arcaicos y primitivos, conductualmente más cerca del mundo animal que del humano. Imitan, aunque, no lo sepan, al macho alfa.
honor de conocer de primera mano infinidad de casos relacionados con este luctuoso tema.

José C. González, 
17 de diciembre de 2014. 
Escrito publicado en la web Escritores Atlantis

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