martes, 19 de enero de 2016

Crítica desde Holanda de un lector de 'La Puerta de Peter Pan': "Leer este libro, ha sido para mí una confirmación de mi viaje pasado"

El otro día nos llegaba esta crítica sobre “La Puerta de Peter Pan”, el último libro de Javier Espinosa, escrita por Rafael, un terapeuta que lleva allí desde los seis años y que vino de vacaciones a España y encontró el libro.

"Desde Vlaardingen (Holanda)

Fue un día de Octubre del 2015 cuando entré en el Corte Ingles de Valencia capital y me llamó la atención el libro “La Puerta de Peter Pan”.
Leí el dorso del libro y pensé, interesante. Abrí el libro y le pegué un vistazo breve a algunos de los capítulos, me atrajo la atención y decidí comprarlo.
El libro lo terminé de leerlo hace poco. Esta clase de libros me gusta leerlos poco a poco en momentos tranquilos para recapacitar lo que he acabado de leer. 
¡Puedo decir que estoy muy contento de haberlo comprado y por 15 euros, la mejor compra del año!
Todos llevamos cicatrices en nuestras vidas, heridas del pasado. Puertas que hemos cerrado y por miedo al dolor que ciertas circunstancias nos vuelvan a dañar otra vez, preferimos dejar estas puertas permanentemente cerradas. Con miedo a abrirlas, porque mientras permanezcan cerradas creemos que hemos acabado con el pasado. Pero la realidad es todo lo contrario. Porque con miedo, nos estamos engañando a nosotros mismos. Nos hacemos la creencia que somos libres, pero en realidad seguimos siendo presos del pasado. El libro, escrito por el autor Javier Espinosa, nos invita de una manera relajante y muy sencilla, aunque en primer lugar parece que se trata de un cuento, es todo lo contrario. Aceptar la mano de Peter Pan es para sacarnos de nuestro labirinto lleno de presas con dolor y sin salida a un mundo de fantasía. Un mundo virtual, aunque parezca imaginado, pero aceptando esa mano salimos a volar por lo alto. Y desde las alturas podemos mirar nuestro pasado, animándonos, sin temor a tomar la decisión de ir abriendo poco a poco esas puertas que mantenemos cerradas desde hace años. 
Javier Espinosa se muestra muy frágil, compartiendo una de sus puertas del pasado. La forma de expresarse Javier es de ser una persona muy honesta y de confianza, el cual nos anima al mismo tiempo a ser honestos con nosotros mismos también y durante nuestro viaje ir abriéndonos poco a poco. Por experiencia se, que no es fácil y duele, duele mucho la confrontación con aquella(s) situación(es) que más de una vez quisieras que hubiese sido borrada de tu mente y tus sentimientos. Aunque mi viaje empezó 27 años atrás, por experiencia sé que este libro o como Javier Espinosa lo describe, “éste acompañante” puede ayudarte a salir de tu laberinto y animarte a ir abriendo poco a poco esas puertas que te impiden dar el paso a la libertad. La libertad, que como todo ser humano tiene derecho de ser libre y feliz. Leer este libro, ha sido para mí una confirmación de mi viaje pasado. Y también se, que el mundo en el cual vivimos no es perfecto, es muy complejo y exigente y siempre nos enfrentaremos con situaciones que nos harán daño y volveremos a cerrar otra puerta nueva. Por eso, es bueno de leer este libro de vez en cuando, para seguir animados. Saber que no estamos solos. Saber, que ninguna montaña es tan alta que no podamos subir porque nuestro acompañante va siempre con nosotros. Y cierto es, somos los dueños (o dueñas) de nuestras decisiones. Y podemos evitarnos muchas dolencias durante los años que nos quedan en este mundo para ser formados, porque todos somos útiles y todo ser humano tiene sentido y destino y podemos dar gracias a Dios que nos dio la vida para saberla vivir conforme Él lo propuso.
¡Javier, gracias por mostrar el ayudante a una sociedad que mucho lo necesita!

Saludos,
Rafael

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