viernes, 18 de enero de 2013

Libros que dan de comer

Dice el refranero español -muy acertadamente, por cierto- que "No sólo de pan vive el hombre". Y es que hay hambres que no se satisfacen con un simple mendrugo. El hombre puede ser muy rico, tener mucho dinero, mucho “pan”... pero necesita de otras cosas más intangibles que son casi tan necesarias como llenar el estómago. Podemos estar muy felices en nuestro trabajo, que nos traten muy bien, que tengamos la confianza de nuestros jefes (en este caso todo eso sería el “pan”), pero si no nos pagan un sueldo que nos permita sobrevivir no tendremos la felicidad completa. Es como tener sed, es una necesidad de nuestro organismo, solo nos sentiremos bien si bebemos, pero no es la única condición para estar bien.

Con respecto a nuestra necesidad espiritual, solo nos sentiremos completos, satisfechos como personas, si nos esforzamos por alimentar nuestro espíritu, con gestos tan sencillos como disfrutar de la lectura. Reflexionábamos hace poco sobre los malos tiempos para la cultura y la manera en la que la crisis había dejado a un lado cosas tan importantes para el desarrollo de la sociedad como los libros. Así que en estos días inciertos en los que ya es complicado poder tener un plato con comida en la mesa cada día, poder rellenar el alma parece una tarea más titánica aún. Pues bien, una gran superficie comercial como El Corte Inglés se ha marcado el noble y solidario objetivo de que ningún ciudadano de nuestro país pase hambre ni físico ni intelectual. Porque, "¿Quién dice que los libros no dan de comer?”.

Cartel de la campaña ¿Quién dijo que los libros no dan de comer?


Ese es el slogan de una campaña que durará hasta el 28 de febrero y con la que se destinará parte de la recaudación de la venta de libros de bolsillo a la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), institución galardonada con el Premio Príncipe de Asturias en 2012, que se encargará de gestionar el total obtenido con esta campaña para hacérselo llegar a las personas que más lo necesitan en forma de alimentos. La idea es tan sencilla como ambiciosa: que los libros, además de alimentar nuestro espíritu y estimular nuestra inteligencia a través del conocimiento, puedan servir ahora también para llenar estómagos. Así, al adquirir cualquier libro de bolsillo, el cliente podrá ver en su ticket de compra la cantidad que aporta a los Bancos de Alimentos, así como el importe total acumulado desde el inicio de esta campaña.

¿Y qué sería de un acto así sin la presencia de alguien de las letras? Pues la madrina de esta solidaria iniciativa no es otra que la escritora y periodista Julia Navarro, quien anima a la gente a que leer, porque “leer es vivir y también es solidaridad” y, en esta ocasión, la lectura además sirve para poner “un granito de arena en la montaña de la solidaridad: un libro es para siempre; un ser vivo que te puede acompañar el resto de tu vida”. Sin lugar a dudas se trata de una buena manera de alimentar todas las necesidades de cualquier ser humano.

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